Aislamiento social e incertidumbre pueden detonar conductas suicidas - Noticieros En Línea
Thursday, September 23, 2021
Noticias e información de Guanajuato, México


Aislamiento social e incertidumbre pueden detonar conductas suicidas

La contingencia sanitaria de la covid-19 ha generado desesperanza entre algunas personas por no saber cuándo finalizará, y tristeza porque no permite ver un futuro claro

By Fernando Velázquez , in Estado , at 17 agosto, 2020 Etiquetas: , ,

El aislamiento social, aunado a un ambiente lleno de incertidumbre por no saber cuándo terminará la pandemia, son elementos que pueden detonar una conducta suicida, sobre todo en aquellas personas que tienen factores que los predisponen a ello.

Así lo consideró la maestra en psicología clínica, María de la Luz Manríquez Ortega, integrante del Consejo de Psicólogos de León, quien explicó que la contingencia sanitaria de la covid-19 ha generado desesperanza entre algunas personas por no saber cuándo finalizará, y tristeza porque no permite ver un futuro claro.

Sin embargo, subrayó hay personas que están mejor preparadas que otras para afrontar situaciones críticas como la que vivimos.

“Hay ciertas personas que tienen más recursos para poder tener la idea de que el problema va a pasar, se va a superar, porque hay una historia de habilidades personales que les ha permitido afrontar otras situaciones críticas en su historia de vida, pero también encontramos a familias donde ya hay un antecedente de suicidio donde un familiar cercano o de alguien que lo ha intentado, entonces hablamos de que también hay factores predisponentes”, dijo.

La también académica de la Universidad Iberoamericana de León apuntó que en la pandemia, personas que carecen de los elementos para enfrentar una situación así, pueden colapsar emocionalmente, no pedir ayuda, cobijar en el aislamiento la idea del suicidio y finalmente quitarse la vida.

Añadió que el grupo de mayor riesgo comúnmente son los jóvenes de entre 15 y 24 años por las problemáticas propias de la adolescencia y la juventud, a las cuales se suman un contexto económico y social difícil por la falta de oportunidades.

Para evitar esta situación, María de la Luz Manríquez recomendó facilitar a los menores actividades lúdicas como dibujar, pintar o armar rompecabezas y crear espacios en la familia donde cada integrante pueda externar sus emociones.

“Si yo contengo el enojo contengo la rabia, contengo la tristeza, lo que yo puedo provocar es que llegue un momento en que eso rebase las posibilidades de contención y entonces salga de una manera no adecuada, donde la persona se haga daño o haga daño a otras personas, por eso es importante hablar de las emociones”, dijo.