“El contexto hace que estos casos, como el de ahora, la desaparición de un niño jornalero indígena, termine siendo la constante. Viven discriminación, se tardaron en iniciar la búsqueda; hasta donde sabemos no ha sido localizado. Y nuevamente regresamos a estos elementos conceptuales: si no domina el idioma el niño, va a tener muchas más dificultades de pedir ayuda y, obviamente, su integridad está en riesgo, podría ser víctima de muchísimos delitos”, señaló.
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CREATOR: gd-jpeg v1.0 (using IJG JPEG v62), quality = 75[/caption] El exdirector de REDIM explicó que, en la búsqueda diferenciada, tendrían que incluir en las brigadas a personas que hablen su lengua, además de que señaló negligencia por parte de las autoridades involucradas en el caso.“Hay elementos que, en el propio protocolo, se establecen. Tenemos que recordar que no es necesaria la carpeta de investigación, solo reporte de desaparición suficiente para garantizar la búsqueda; no fue el caso, aquí hay negligencia denunciada por la familia y las organizaciones. Y esto implica que se tiene que buscar junto con personas que puedan hablar su idioma y, la búsqueda, también debe estar segmentada en los elementos de orden cultural”, indicó.El domingo pasado fue realizada la primera jornada de búsqueda, en el predio ubicado entre las comunidades de El Jagüey y La Sandía, y se espera que esta sea extendida a Silao y Romita./ED
