La belleza de la Laguna de las Ilusiones, de los parques con otras lagunas como La Pólvora o El Jícaro, en esta ciudad, son atractivos naturales donde las familias y los turistas pueden contemplar el paisaje y hasta avistar algún cocodrilo en sus aguas.
La Laguna de las Ilusiones se localiza en la parte central de la ciudad y sus aguas tocan el Parque Tomás Garrido Canabal, el Museo La Venta, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), una zona hotelera, así como diversos fraccionamientos y colonias.
Allí se encuentra el Mirador de las Águilas, además de un puente metálico elevado con forma de pejelagarto (pez característico de la zona) que conecta la laguna con otro espejo de agua denominado Vaso Cencali, donde a sus orillas se erige la escultura de La Mujer Ceiba.
Incluso, en los corredores del Parque Tomás Garrido pueden avistarse grupos de tejones que suelen estar libres dentro del Museo la Venta, donde se localiza la monumental Cabeza Olmeca, así como piezas de la cultura prehispánica y un museo de sitio.

En los senderos a orillas de la Laguna de las Ilusiones, también se ubican áreas de alimentos y bebidas, que son aprovechados por artesanos para montar sus productos durante las ferias artesanales.
Al respecto, la directora del Instituto de Fomento a las Artesanías de Tabasco (IFAT), Karen Pineda Ruiz, señaló que la belleza natural de la Laguna de las Ilusiones es el marco ideal para la organización de los corredores artesanales.
Mencionó que en los últimos años se ha consolidado esta estrategia y los propios participantes piden que haya más fechas.
“Buscamos justamente que el espacio donde expongan tenga belleza natural, casi siempre en el Tomás Garrido, pero tenemos otros espacios en Villahermosa que vale la pena recuperarlos”, expuso.
Indicó que también se ha utilizado el Parque Corregidora, localizado en el Centro Histórico de la ciudad, así como en el Parque de Los Pajaritos, a fin de fomentar la visita a esos espacios.
Refirió que los pasados días 18, 19 y 20 de marzo del presente año, se efectuó en el Parque Tomás Garrido otro corredor artesanal y gastronómico donde fueron utilizados diversos espacios para actividades culturales.
Dentro del Parque Tomás Garrido además hay un foro al aire libre, así como andadores para quienes se ejercitan o de ciclistas que han tomado ese lugar como sede de partida para sus rutas en las noches de cada jueves.
Mientras tanto, en el Parque La Pólvora, ubicado frente al Centro de Investigación de las Culturas Olmeca y Maya (CICOM) y del Museo Regional de Antropología e Historia “Carlos Pellicer”, las familias se reúnen por las tardes para disfrutar de la sombra de los árboles.
Además, los niños cuentan con espacios de juegos infantiles y es un parque con vocación para la práctica deportiva del running, pues decenas de personas de todas las edades utilizan la pista de tartán que circunda la laguna para ejercitarse por las mañanas y las tardes.
Ubicado en una hondonada, cuenta con crestas pronunciadas y senderos por los cuales caminar debajo de árboles de maculis y entre la espesa vegetación que hay en sus áreas altas.
Al igual que en la Laguna de las Ilusiones, se puede observar con cierta frecuencia a cocodrilos que emergen, así como patos que habitan en esas lagunas, donde también se organizan eventos como la práctica de la pesca desde sus orillas.

En ambos parques a orillas de las lagunas, su belleza natural es aprovechada por quinceañeras que posan para las fotografías de recuerdo, al igual que parejas de recién casados y hasta grupos de niños o adolescentes que se gradúan en la escuela.