A pesar de los avances en reformas legales y de prácticas en la atención a la desaparición forzada en Guanajuato, aún hay mucho por hacer en la materia para atender y resolver de raíz este problema que lacera a decenas de familias en el mundo.
Esta fue una de las coincidencias que surgieron entre los participantes del Foro virtual a propósito del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada.
El procurador de los Derechos Humanos de Guanajuato, José Raúl Montero de Alba, expuso que la desaparición forzada genera una dolorosa ruptura del lazo social de las personas e incertidumbre y angustia, problemática que no ha podido ser atendida suficientemente en México y en el estado.
“A pesar de existir, diversos avances normativos nacionales y doctrinales, esto no deja de ser un problema social complejo sobre el cual tenemos que abonarle nuestro mayor esfuerzo, es decir, hay muchísimos retos”.
En su momento, Fabián Omar Salvioli, relator especial de la ONU en la materia aseguró que, lamentablemente la desaparición forzada no es una práctica del pasado y que en América Latina, los países se democratizaron pero su fuerza de seguridad no.
Expuso que lo último que puede pasar a una sociedad es que el Estado se comporte como un bandolero. Lamentó que el dolor por la desaparición forzada es actual y no del pasado y que dentro de las violaciones a los derechos humanos, pocas como estas que son odiosas y dolorosas.