El secretario de Educación de Guanajuato (SEG), Jorge Hernández Meza, planteó a la SEP que el programa piloto del nuevo plan de estudios en educación básica se amplíe a 150 escuelas, y confió en que pronto se deje de hablar de “descolonizar” el conocimiento, para centrarse mejor en mirar hacia el futuro.
En entrevista, indicó que lo propuesto por la SEP es que el pilotaje se realice solamente en 30 escuelas por entidad, pero esa cantidad ni siquiera alcanza para hacer la prueba en cada uno de los 46 municipios de Guanajuato.
Tampoco es suficiente para saber cómo es asimilado en el entorno rural, en escuelas indígenas y en muchos otros entornos, por lo que refirió que la petición formal que hizo en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu) es que el programa piloto se haga en al menos 150 escuelas, aunque todavía no se recibe una respuesta por parte de la SEP.
Hernández Meza indicó que otro planteamiento hecho por la SEG es que ojalá pronto pueda haber una reconciliación con el pasado, para enfocarse por completo en el presente y el futuro.
“Ojalá se pueda reconciliar pronto el Estado con el pasado, que no estemos hablando de descolonizar y solamente privilegiar a esta población que merece todo nuestro respeto como lo es la indígena, pero también necesitamos una vista hacia el futuro, necesitamos ver el Estado moderno que eduque en esa modernidad, en esas competencias que requerirán nuestros estudiantes”, dijo.
Al presentar el nuevo plan de estudios para preescolar, primaria y secundaria, la SEP afirmó que está orientado hacia la justicia social y la solidaridad con el entorno, además de que se busca “descolonizar” el conocimiento, así como los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
En otro tema, el funcionario estatal celebró la decisión de una jueza federal que ordenó restaurar a nivel nacional el programa de “Escuelas de Tiempo Completo”, tal y como operaba antes del traslado de sus objetivos al programa “La Escuela es Nuestra”.
Lo anterior, dijo, es un paso hacia retomar el programa que operó de forma exitosa durante 13 años, aunque aclaró que todavía no es una sentencia en firme.
Además, aseguró que los padres de familia no tienen el conocimiento necesario para operar dicho programa, como han afirmado autoridades federales.
“No es real que los padres de familia sepan cuánto deben pagar a los maestros, qué alimentos dar, qué materiales deben comprar, lleven la administración de todo eso y el programa funcione de la misma forma a como lo hacía, por lo que celebro esta decisión y ojalá se tome la ruta de recuperar lo aprendido en esos 13 años de experiencia”, dijo.
Antes de que desapareciera el programa, en Guanajuato operaban 630 escuelas bajo este esquema, en el cual se atendían alrededor de 60 mil alumnos, para lo cual se recibía un presupuesto federal de 400 millones de pesos anuales.