Londres.- La temporada 2026 de la Fórmula 1 comenzó oficialmente en pista con la primera jornada de prueba de pretemporada en el Circuito Internacional de Bahréin, y todas las miradas estuvieron puestas en el regreso de Sergio “Checo” Pérez, quien debutó con el nuevo equipo Cadillac F1 Team.
Después de un año fuera de la parrilla, el piloto mexicano volvió a subirse a una monoplaza de F1 para liderar uno de los proyectos más ambiciosos de la categoría. Cadillac, que se integra como nueva escudería en la máxima categoría, inició así su proceso de adaptación bajo el nuevo reglamento técnico que marca una nueva etapa en el campeonato.
Checo compartió la jornada con su compañero Valtteri Bottas, alternando sesiones para maximizar el tiempo en pista y recopilar la mayor cantidad de datos posible. Más allá de los tiempos por vuelta que en esta fase no son prioridad el enfoque estuvo en la confiabilidad del monoplaza, la evaluación aerodinámica y el comportamiento del nuevo paquete de unidad de potencia.
El mexicano horneó un programa constante de vueltas, trabajando en tandas largas y simulaciones que permitieran al equipo entender el equilibrio del auto en diferentes condiciones de pista. Para Cadillac, cada giro es clave en la construcción de su base competitiva rumbo al inicio del campeonato.
El regreso de Pérez no solo representa una segunda oportunidad dentro de la categoría, sino también la responsabilidad de convertirse en el piloto referente de una escudería debutante. Su experiencia, gestión de neumáticos y capacidad para desarrollar el coche serán fundamentales en esta etapa inicial.
La pretemporada continuará en Bahréin durante los próximos días, donde Cadillac buscará afinar detalles técnicos y aumentar el kilometraje acumulado antes del arranque oficial de la campaña 2026.
Con el dorsal 11 nuevamente en pista, Checo Pérez inicia una nueva historia en la Fórmula 1, ahora como pieza central de un proyecto que buscará consolidarse en la parrilla desde su primer año.
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