Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, aseguró que con la estrategia que implementó hace unos días contra el ‘huachicol’ impidió que se robaran 8 mil pipas de gasolina y más de 2 mil 500 millones de pesos.

Esto luego de que hace unos días el

gobierno federal anunciara un cambio en la estrategia de distribución de

gasolina de ductos a pipas para evitar el robo de combustible, lo que ha

provocado un serio desabasto en más de 160 gasolineras de León y filas de más

de cinco horas.

“Es un asunto importante porque no se

tocaba, era algo que se sabía pero no se hacía nada, entonces decidimos

entrarle y ya sabíamos (…) el robo de combustible, como otros delitos, se comete

al amparo o con la protección de la autoridad”, aseguró López Obrador a El

Financiero.

Debido a esta situación, el gobierno federal,

dijo, echó a andar el operativo de 4 mil elementos del Ejército por el que tomaron

las instalaciones, refinerías, centros de distribución de gasolinas, de diésel

y un plan para el control del monitoreo.

“No

hay colas”

-Pero hay muchas colas de gente en las

gasolineras… le recriminó la entrevistadora.

“No mucha gente, eh (…); estaba

normalizado el robo, había normalidad económica, al grado de que se llevaba una

estadística diaria, no había estadística diaria de homicidios pero sí del robo

de combustible, sí de cuánto se robaban diariamente.

“Pensamos que poco a poco se va a ir

normalizando, no queremos ponerle día (…) que nos dejen, lo vamos a resolver; a

cambio ¿qué cosa le puedo decir a la gente?, a partir de que iniciamos el plan

se robaban en promedio cerca de 800 pipas diariamente, a partir del plan

traemos como 120, 130 pipas robadas”.

Indicó que tenía que dejar de manifiesto

que no se puede tolerar el robo y que había que mandar un mensaje claro.

Pese a la “terrible crisis” de

distribución de gasolina, como le llamó el gobernador de Guanajuato, Diego

Sinhue Rodríguez Vallejo, López Obrador comentó que los ductos no están

totalmente cerrados, que se van abriendo de acuerdo a la vigilancia y a la

necesidad de cada zona y su consumo de gasolinas.

“En el peor de los casos se abre con el

costo de que van a robarse, pero podemos resistir”.

Por último, dijo que se puede resolver el

problema de distribución con el apoyo de los ciudadanos y pidió que no haya

pánico y se actúe con racionalidad, pues es en beneficio de todos.