Otro problema es la presencia de tomas clandestinas y drenajes en mal estado que afectan la distribución. En algunas zonas, los pozos presentan salinidad y la sobreexplotación del agua subterránea se ha agravado con el paso de los años.
La modernización del riego promete resolver estos desafíos mediante sistemas eficientes, canales sin fugas y medición exacta del agua. Con riego tecnificado, los productores podrán usar menos agua y energía, obtener plantas más sanas, reducir plagas y mejorar la fertilidad del suelo.
Estas acciones permitirán obtener mejores cosechas y asegurar el recurso hídrico para las actividades agrícolas y el consumo humano en los próximos años.
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