A la altura de Santiago de Cuenda, entre Juventino Rosas y Villagrán, los campesinos permanecen en la carretera a la espera de recibir una carta donde se les garantice lo que ha quedado solo en palabras.
El paso vehicular lo abren de manera intermitente cada 30 minutos; sin embargo, las filas de vehículos varados alcanzan varios kilómetros de distancia.
Hay intervalos donde se habilita un carril de cada lado para el paso y, posteriormente, vuelven a ser cerrados.
“Cerramos desde ayer en la tarde y no nos vamos a retirar hasta que nos garanticen el precio, que solo se ha quedado en palabras. Sí somos el único bloqueo que está activo, pero queremos que realmente se nos pague lo que pedimos; hasta que no lo tengamos bien, no nos vamos a retirar”, afirmó uno de los manifestantes.
Se desconoce hasta cuándo se levantará el bloqueo.
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