Guanajuato.- Los taxistas protestan en Guanajuato y el sector del transporte tradicional llegó a su límite. Este jueves, un bloque de concesionarios y choferes de “taxis verdes” de diversas organizaciones se manifestó en el Congreso del Estado para denunciar la anarquía y la competencia desleal de los autos particulares, exigiendo que la Ley de Movilidad deje de ser “letra muerta”.
La movilización respaldó un punto de acuerdo presentado por el grupo parlamentario del PRI, el cual exhorta a la gobernadora a ordenar operativos de inspección inmediatos ante el desorden generado por las plataformas digitales. La diputada Ruth Tiscareño, tras escuchar al gremio, fue enfática en que no se trata de atacar a un sector, sino de respetar las reglas del juego.
“Las leyes son muy claras; simplemente pedimos que se aplique la ley. El transporte por plataforma no puede hacer sitio o estar esperando pasaje en algunas esquinas… Ellos tienen que utilizar la plataforma digital y los taxis sí pueden estar en las calles levantando”.
Para los trabajadores del volante, la falta de supervisión ha permitido que vehículos particulares operen con total impunidad en las calles. José Manuel Betanzos Vargas, líder del Grupo de Taxistas ATG, denunció una ausencia de voluntad política y calificó la situación actual como un asalto a su sustento legal.
“Que se aplique la ley y la normatividad para aquellos ejecutivos que andan trabajando incorrectamente, o sea, como piratas prácticamente… Ojalá y que la autoridad, empezando por la gobernadora, ponga cartas en el asunto”.
Sin embargo, para otros liderazgos, el exhorto no es suficiente. José Luis Guerrero, dirigente de Línea Dorada, advirtió que, mientras no exista una reforma estructural a la legislación actual, el conflicto seguirá escalando, poniendo en riesgo el bienestar de miles de familias guanajuatenses.
“Lo más importante hoy en día es que se reforme la ley del 22. ¿Por qué? Porque, a 4 años de que se hizo… ha sido obsoleta y solamente ha afectado a miles y miles y miles de familias… Que el servicio sea rentable, redituable, sustentable y, sobre todo, que sea rector por el Gobierno del Estado”.
La crisis del transporte en Guanajuato ya no admite más diagnósticos, sino acciones. El estado se encuentra ante el reto de garantizar un “piso parejo”, donde la modernidad tecnológica no pase por encima del derecho y la seguridad de quienes sí cumplen con la ley.
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