Esto deriva de las diferencias políticas que llevaron a la renuncia de la síndica y una regidora del Ayuntamiento al partido del alcalde, Movimiento Ciudadano, y a la intervención en las instalaciones del organismo operador del agua desde el martes 3 de febrero, donde se denunciaron despidos injustificados, presunto robo de efectivo y pérdida de documentos.
“Sí hemos tenido varias amenazas por parte de su personal y la verdad sí es preocupante eso, porque nos han estado amedrentando, amenazando, si quieren lo dejamos conforme a derecho y no hay ningún problema”, declaró Diego Armando.
Señaló que el motivo de las diferencias es por el control de la Junta Municipal de Agua. Detalló que su hermano intentó atropellarlo, según lo que declaró públicamente este jueves.
“Ha sido una cacería de brujas, un hostigamiento (¿van a tomar medidas preventivas?) tomaremos las medidas que sean necesarias (¿buscarán protección?) se tendrá que buscar, por si sigue esto, si está cañón pues, si no cae un diálogo con el presidente, porque sí, no se ha prestado al diálogo, ha intentado hasta atropellarme, la verdad sí es muy fuerte”, refirió.
Con respecto a su labor, resaltó que hasta el momento sigue en funciones y, si desean destituirlo, debe ser conforme a la ley. “Si alguna cosa o por decir, una, sea político o quieran ir sobre mi persona, o sobre mis trabajadores o sobre mi familia, sí haré responsable al alcalde”, finalizó Estefanía Torres.
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