En diferentes momentos, legisladores y legisladoras de ambas bancadas atribuyeron a análisis simplistas y sin profundidad la violencia que agobia a Guanajuato y el crecimiento de casos de esa enfermedad.
En el tema de seguridad, el panista Juan Carlos Romero Hicks reconoció el avance en la disminución de los homicidios dolosos en el país como un fruto del esfuerzo conjunto entre Estado y Federación, aunque pidió a las autoridades huir del discurso triunfalista, pues en ambos frentes hay grandes pendientes, ya que hay delitos del orden federal y local en los que no se ha hecho un esfuerzo suficiente.
Expuso que Guanajuato espera de la Federación más combate a la delincuencia organizada, al narcotráfico, al robo de combustible, al robo a autotransporte y al tráfico de armas, aunque también se precisan esfuerzos para avanzar en el combate a la extorsión.
"Huyamos de un discurso triunfalista, busquemos mejor consistencia en las decisiones y registremos que este puede ser un buen ejemplo para atender otros delitos. ¿Cuáles se nos han complicado? Extorsión, y ya aprobamos una reforma constitucional y la parte del Congreso federal, una ley general de extorsión. Está pendiente legislar a nivel local en el tema".
Enseguida, el morenista Ernesto Millán Soberanes dijo que si ahora se avanza en seguridad es porque sí hay colaboración de las autoridades estatales, la cual no existió en el sexenio anterior en el que “el prófugo innombrable”, como calificó al exgobernador Diego Sinhue, se regateó la colaboración.
"Hasta ahora que hay una coordinación real es que estamos viendo los resultados, que se están bajando los índices de homicidios dolosos, lo cual quiere decir que en el sexenio pasado con el innombrable prófugo no se dio la coordinación, la disposición del gobierno del estado, lo que generó que aumentaran de manera considerable los homicidios en el estado de Guanajuato".
En su momento, el morenista David Martínez felicitó a Romero Hicks, quien, a su juicio, demostraba cómo debían analizarse los problemas y no de forma simplista, como lo había hecho la panista Angélica Casillas, quien previamente en la sesión acusó que el rebrote de sarampión se debe a las erráticas políticas del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
"Yo creo que tendremos que cambiar el chip de cómo analizamos los problemas, sobre todo el de salud, y no reducirlo a un solo factor de demeritar el trabajo del presidente López Obrador. La dimensión internacional del asunto del sarampión es innegable y ¿vamos a acusar a quién? ¿A Obama, a los 15 presidentes de los países norteamericanos donde hay sarampión? Hay que ver todas las cuestiones".
Casillas Martínez había propuesto un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Salud federal para que explique las causas del brote, en el que argumentó que este crecimiento de casos a nivel nacional no es casual y lo atribuyó a errores y omisiones de gobiernos morenistas.
/ED"La condición que se vive en el país no se trata de un accidente inesperado. El brote que hoy se conoce es el resultado de omisiones acumuladas, deficiencias en la programación, en la adquisición, en la liberación de biológicos y en la vigilancia correspondiente. Desde hace más de 10 meses el grupo parlamentario del PAN planteó soluciones y esperó a que el problema creciera".
