Apaseo el Grande.- Eufrosina Cruz Mendoza, originaria de una comunidad indígena de Oaxaca contó a un público de mayoría jóvenes estudiantes cómo ella empezó en un ambiente de pocas oportunidades.
Esto lo ha plasmado en su libro Origen no es destino y narró como entre costumbres, tradiciones y el desconocimiento, las mujeres de su comunidad se casan siendo niñas, teniendo hijos a los 12 o 13 años ella de padres pobres que no fueron a la escuela, dijo que parecía su vida estar escrita y condenada a seguir el mismo patrón.
No obstante, Eufrosina Cruz relató que no quiso seguir la vida de su comunidad y una de las puertas a un mundo diferente fue estudiar cuando ni siquiera sabía lo que era una secundaria, ahora ha logrado estudiar una maestría en contabilidad.

Cruz Hernández dijo a los jóvenes que hoy tienen más oportunidades de las que ella tuvo y deben aprovecharlas, oportunidades académicas, de trabajo y otras aclarando que en su caso, las condiciones de su niñez no fueron culpa de sus padres o su comunidad.
“Tuve que arrebatar todo chavos hasta el derecho de sentarme en un asiento porque me dijeron que no podía y no responsabilizo ni a mi mama ni a mi papa responsabilizo a un país con tanta desigualdad”.
Eufrosina Cruz dijo que justamente los usos y costumbres le negaban a las mujeres el derecho a participar en la vida política y eso marcó su activismo, llegando a presidir el Congreso local en Oaxaca e impulsar reformas de reconocimiento constitucional como el derecho de las mujeres indígenas a votar y ser votadas y a tipificación el matrimonio infantil como delito grave.
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