Guanajuato.- La confrontación financiera entre el Patronato de la Feria Estatal de León y el Gobierno del Estado escaló de tono. Tras el retiro del subsidio estatal, la paramunicipal analiza como principal alternativa de recaudación cobrar por el uso de instalaciones a programas oficiales como Marca Guanajuato, una medida que desató un choque de posturas en el Ayuntamiento entre la cautela política y el rechazo frontal.
Mientras la dirección de la feria intenta matizar la decisión como parte de una "estrategia de ingresos en análisis", regidoras de oposición advierten que la medida huele a revancha política y exhibe una preocupante incongruencia financiera.
Acorralado por la falta de recursos tras el retiro del apoyo estatal, el director de la Feria Estatal de León, Alonso Limón, admitió que el cobro de espacios a las dependencias estatales está sobre la mesa, aunque intentó calificarlo como una decisión aún no cerrada.
"Tenemos que ver los ingresos… dentro de la estrategia de ingresos hay muchas vías, una de ellas es la comercialización. Estamos, insisto, en el análisis, no es una decisión cerrada."
Sin embargo, el titular del patronato sacó a relucir que la feria históricamente ha sostenido económicamente los proyectos del Ejecutivo estatal mediante la condonación de estas áreas:
"La feria, el patronato, pues prácticamente subsidia el proyecto de Marca Guanajuato, es una realidad, ¿no? En las últimas ediciones hay un subsidio de parte de la feria en el no cobro de estas instalaciones, y es uno de los compromisos que hacemos también."

Ante la posibilidad de fracturar la relación institucional, la regidora del Partido Independiente, Norma López Zuñiga, exigió analizar a fondo a los verdaderos beneficiarios de dichos espacios antes de aplicar un tarifazo, pidiendo dejar atrás los rencores políticos:
"Tenemos que analizar para quién son esos espacios, ¿no? Si efectivamente esos espacios son para ciudadanos que por una cuestión se han acercado a gobierno del estado por el tema de Marca Guanajuato, pues ahí yo creo que tendríamos que estar analizando si efectivamente es viable o no es viable cobrarles, no verlo ni siquiera por un lado político porque creo que ni siquiera tendría razón de ser verlo que tal vez fue un tema de revancha ya, ¿no? De la parte política del municipio contra el estado por no haberles dado ahora el tema del subsidio… ser más serios…".
La postura más severa provino de la regidora de Morena, Vanesa Montes de Oca, quien tachó la medida de inadmisible al cuestionar la doble moral financiera del patronato, que presume cuentas sanas pero busca exprimir recursos públicos por todos los flancos:
"Yo no estoy de acuerdo. Estoy totalmente en contra porque al final es dinero público y no te puedes aprovechar. Si de todas maneras te están apoyando y te han apoyado otros años, ¿por qué vas a venir a pedir más dinero público? ¿Para qué lo quieren? ¿Para qué lo necesitan? Si ellos mismos dicen que tienen finanzas sanas, ¿no?".
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