Después de las intensas protestas que se desataron ante la que parecía una inminente subida a la tarifa del metro, el Senado de Chile aprobó por unanimidad el proyecto de ley para anular la medida.

Con dicha ley, se

faculta a Sebastián Piñera, presidente del país, a dejar sin efecto o limitar

el alza de tarifas al servicio de transporte público.

Miles de ciudadanos se

reunieron pacíficamente en varios puntos, pero sobre todo en la Plaza Italia,

protestaron y entonaron canciones de Víctor Jara.

Aprovechando algunas

de las protestas, miles de chilenos también se manifestaron en contra de las

condiciones desiguales y las carencias que viven en sus lugares de residencia.

Ante las multitudes

que empezaron a subir el tono de los reclamos, con algunos disturbios y

vandalismo, las autoridades decretaron toques de queda para evitar que los

civiles estuvieran en riesgo.

Algunos supermercados

tuvieron que abrir sus puertas con la custodia de militares, así como varias

estaciones del metro.