Vaticano.- El Papa León XIV despidió el año 2025 con una misa de Nochevieja en la basílica de San Pedro, donde hizo un llamado a que ciudades como Roma refuercen su vocación de apertura y solidaridad con los sectores más vulnerables de la sociedad, entre ellos los extranjeros, los niños, los adultos mayores y las personas en situación de desventaja.
El pontífice, quien asumió el liderazgo de la Iglesia católica durante el verano tras el fallecimiento del Papa Francisco, presidió esta celebración como uno de los últimos actos previos al cierre del Año del Jubileo, que concluirá oficialmente el próximo 6 de enero. Este Año Santo, celebrado cada 25 años, convocó a millones de fieles de todo el mundo.
Durante su homilía, León XIV expresó su agradecimiento a quienes hicieron posible la realización del Jubileo, destacando especialmente la labor de los voluntarios que brindaron apoyo logístico y orientación a los peregrinos en la plaza de San Pedro.
Asimismo, dedicó palabras de reconocimiento a su antecesor, recordando que Francisco inauguró el Jubileo con el deseo de que Roma y el mundo fueran espacios más fraternos y hospitalarios.
El Papa reiteró ese mensaje al pedir que la ciudad esté a la altura de los desafíos actuales y sea un reflejo del amor hacia la humanidad, en especial hacia quienes enfrentan soledad, fragilidad o dificultades económicas, así como hacia quienes migran en busca de una vida digna.
A la ceremonia asistieron autoridades como el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, además de representantes internacionales. De acuerdo con el Vaticano, más de 3.2 millones de personas participaron en las actividades del Jubileo a lo largo del año.
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