Pese a que por primera

vez un alcalde fue reelecto y se mantuvo por un segundo trienio al frente de la

administración municipal, ello no significó que no hubiera despidos en algunas

áreas: luego de las elecciones del 1 de julio, 61 funcionarios municipales

fueron cesados, lo que implicó desembolsar 7 millones 740 mil pesos para el

pago de sus respectivas liquidaciones.

De acuerdo con datos

proporcionados por el Municipio vía acceso a la información, del 1 de julio a

octubre, han sido despedidos 67 servidores públicos de la administración

centralizada, aunque seis de ellos eran policías.

De los 61 funcionarios

restantes, los que mayores liquidaciones recibieron fueron el tesorero,

Gilberto Enríquez -quien recibió 540 mil pesos-; el contralor Esteban Ramírez,

con 454 mil 633 pesos; y quien fuera director de Gestión Ambiental, Ricardo de

la Parra Bernard, con 446 mil 337 pesos.

A ellos le siguen el

ahora exdirector de Salud, Mario Sopeña Mata, con 440 mil; Emmanuel Moreno,

quien encabezó la Dirección de Comunicación Social, recibió 433 mil 349 pesos,

y el exdirector de Recursos Materiales, Genaro Villalpando, obtuvo 361 mil.

En tanto, Francisco

Becerra, quien estuvo al frente de la Subsecretaría de Atención a la Comunidad,

recibió 322 mil 291 pesos; y el exdirector de la Academia de Seguridad,

Francisco Zaragoza Cervantes, quien ahora es titular del Instituto de Formación

Policial, fue liquidado con 295 mil 815 pesos.

Respecto a los seis

policías despedidos, de los cuales se desconoce la causa de su baja, sus

liquidaciones suman 1 millón 947 mil pesos.

Aunado a los 61

funcionarios despedidos, el Municipio informó que de julio a octubre han

renunciado también 61 trabajadores, de los cuales 20 eran policías municipales;

para su finiquito fueron erogados 1 millón 407 mil pesos.