A través de una encuesta, Movimiento Ciudadano detectó cuáles son los aspectos más importantes para mejorar el servicio de transporte público que deben atenderse antes de discutir el incremento a la tarifa; esta es la voz de los usuarios, que tanto se han negado a escuchar las autoridades y los empresarios.

Uno de los hallazgos más relevantes de la encuesta,

realizada a 705 personas entre el 24 y el 29 de junio, es precisamente el que

se refiere a las principales mejoras del servicio.

El 55.7% de los encuestados mencionó que la principal mejora

del transporte debía ser la frecuencia. Ningún otro aspecto resultó tan

relevante como este; la seguridad, que ha sido tema común en medios de

comunicación, apenas tuvo el 6.5% de las menciones, ubicándose como el segundo

problema a mejorar.

Los usuarios tienen muy claro el problema: quieren que el

camión pase a tiempo. Algunos entrevistados incluso piensan que con más

unidades se podría resolver esta situación, que se traduce en quejas por

tiempos de espera de hasta una hora. Lo ideal, según algunos encuestados, es

que la frecuencia sea de 10 a 15 minutos en las principales rutas.

Otra problemática recurrente es la renovación de las

unidades. Con 6%, esta demanda se ubica a medio punto de la seguridad. A juicio

de los encuestados, algunos camiones están viejos y contaminan el medio

ambiente.

La limpieza de las unidades también es un aspecto relevante

(3.3%). Los usuarios pasan horas en el transporte, por lo que les gustaría que

las unidades estuvieran limpias.

Los usuarios esperan que los choferes reciban más

capacitación (2.8%) para brindar un mejor servicio: tanto en el trato al

usuario como en la forma de conducir.

Entre las promesas de los

transportistas está el instalar aire acondicionado en los autobuses de la línea

uno. Esta propuesta, que se ha socializado en medios de comunicación, resulta

irrelevante ante otros aspectos a mejorar: el 93.7% considera, de hecho, que

esta medida no justifica el aumento.

Un usuario lo ilustró de esta manera: “El aire acondicionado

no importa, a mí me importa mi tiempo, llegar rápido a casa sin pasar horas en

estos transportes”. Esto nos regresa a la principal problemática señalada por

los encuestados: la frecuencia.

PROBLEMA SENSIBLE

La inminente alza al costo del transporte público, al que se

opone Movimiento Ciudadano, es un tema que ha permeado ampliamente en la

ciudadanía. El 91.6% de los encuestados sabe que el gobierno municipal,

encabezado por el panista Héctor López Santillana, analiza aumentar el precio

del transporte, y el 92.5% opina que en esta discusión no están tomando en

cuenta a los usuarios.

Definitivamente el alza tendrá un costo político importante:

el 96.2% de los encuestados está en contra de que se incremente la tarifa; el

81.7% considera que el costo actual es caro, y aun mejorando la frecuencia y

seguridad, y con la renovación de unidades, así como la capacitación a choferes

(y los demás aspectos detectados a mejorar), el 43.6% se seguiría oponiendo al

incremento, pero es un buen punto de partida.

"Movimiento Ciudadano seguirá peleando para que la voz de los ciudadanos llegue a la mesa donde se toman las decisiones; el ajuste tarifario debe tomar en cuenta las demandas de los ciudadanos, y no se deben autorizar incrementos hasta que se cumpla con lo más elemental. Mientras esto no ocurra, seguiremos diciendo #NoAlOrugazo", señalaron en un comunicado.