De acuerdo con la información disponible, la joven se resguardó en ese lugar ante el temor de una supuesta amenaza de muerte contra sus padres. Al mismo tiempo, familiares de Diana eran extorsionados por personas que aseguraban tenerla secuestrada y exigían dinero a cambio de su liberación.
El hallazgo ocurrió este 20 de diciembre, cuando guardias de seguridad internos del panteón detectaron la presencia de la joven dentro de una tumba y notaron que su estado de salud se encontraba afectado, luego de permanecer cuatro días sin ingerir alimentos. Además, presentaba molestias derivadas de la picadura de un alacrán, por lo que dieron aviso a las autoridades.
Al lugar acudieron elementos de seguridad, junto con unidades especializadas en atención a personas desaparecidas y violencia familiar. Tras la revisión del caso, confirmaron que se trataba de una joven reportada como desaparecida mediante una denuncia interpuesta por sus padres, aunque sin una ficha oficial de búsqueda.
Según los testimonios recabados, mientras Diana permanecía en el cementerio, fue amenazada bajo la advertencia de que estaba siendo vigilada y que cualquier intento de salir o pedir ayuda pondría en riesgo su vida y la de sus padres. De forma paralela, los padres de la joven recibieron llamadas de extorsión en las que se les exigía el pago de 100 mil pesos para volver a verla con vida.
Ante la angustia, los familiares lograron reunir 16 mil pesos, cantidad que fue depositada en una tarjeta bancaria indicada por los presuntos delincuentes, con la esperanza de que la joven fuera liberada.
Tras su localización, las autoridades activaron el protocolo de atención a la víctima. Policías y paramédicos realizaron el traslado de Diana para brindarle atención médica, además de ofrecer acompañamiento a la familia para que presentara la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público.
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