Los alfeñiques, que son los tradicionales dulces de la temporada del Día de Muertos, representan todo un arte que requiere meses de elaboración.
Don Pascual, desde hace 40 años, aprendió a elaborar los alfeñiques, tanto los “suaves” de limón como los de pasta dura; estos últimos son su especialidad y los fabrica en tamaños grandes.
“Desde mayo hasta septiembre empezamos a realizarlos; luego, en octubre, comenzamos con los suaves. Los hacemos entre mi señora y yo”, dijo don Pascual.
Las frutas como las jícamas y las sandías son las más vendidas, mientras que las gallinitas y los pastelitos también son las figuras favoritas de las señoras, ya que les recuerdan su infancia.
Las frutitas las vende en 15 pesos y los pastelitos en 30; igual las “enchiladas”, los platillos típicos y los panes de muerto, en 15 pesitos.
Don Pascual vende los alfeñiques en el tradicional tianguis de la calle Leona Vicario, en la zona centro, de 9 de la mañana a 9 de la noche.
Los alfeñiques que ofrece pueden durar hasta un año sin echarse a perder, siempre que se conserven lejos de la humedad.
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