León.- Este miércoles, la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, anunció su salida del Partido Acción Nacional (PAN), tras 20 años de militancia en el partido.

La decisión, dijo, responde a la falta de diálogo y a un entorno interno que ya no le permite continuar con su proyecto político dentro de esa fuerza.

Carta íntegra de renuncia al PAN de Alejandra Gutiérrez:

"Hace 20 años me afilié al PAN, motivada por la lucha de tantas personas cercanas a mí, y que admiro porque representan todos aquellos valores y principios que considero fundamentales; una de esas personas que me ayudó a descubrir mi vocación por el servicio a los demás, fue mi propio padre, un pionero del partido.

Me integré al servicio público, inspirada por una tradición de gobiernos municipales que hicieron de León un referente nacional.

Desde mis primeros pasos en la administración municipal, me formé bajo la idea de que la política debe ejercerse con honestidad, disciplina, cercanía y vocación de servicio. En Acción Nacional encontré un espacio donde esos valores se impulsaban y compartían desde los gobiernos locales hacia todo México.

Con esa misma convicción y profesionalismo, asumí cada cargo que ocupé durante casi doce años que trabajé en la administración municipal, antes de ser nombrada la primera mujer en ocupar la Tesorería Municipal de León.

Con la misma responsabilidad y compromiso por servir a la gente, desempeñé cargos de representación popular: Diputación Federal Diputación Local y la gran responsabilidad de encabezar la administración municipal de León; así también acepté grandes responsabilidades como ser la primera mujer en el cargo de Presidenta de la Asociación Nacional de Alcaldes y la Coordinación Nacional de Alcaldes del PAN, siempre honrando el trabajo de generaciones de militantes y conectando los valores panistas con resultados tangibles para la gente.

Sin embargo, con el tiempo, el distanciamiento entre la vida interna y formas de conducción del partido, y los valores y principios que en su momento motivaron mi adhesión, comenzó a hacerse evidente. Durante los últimos años, mis compañeros de causa y yo buscamos abrir espacios de diálogo, advertimos sobre decisiones que estaban deteriorando la confianza ciudadana y propusimos rectificar el rumbo.

Lo hicimos por la vía institucional, con datos, con evidencias y llevando la voz de los ciudadanos. Lamentablemente, fuimos ignorados.

Hoy Guanajuato enfrenta una realidad que no se puede ignorar. Los resultados electorales recientes mostraron un desgaste profundo.

A pesar de ello, en lugar de abrir espacio a la autocrítica y la rectificación del rumbo, hay resistencia a corregir errores y excesos que progresivamente han mermado la confianza de los ciudadanos al partido.

El trato hacia el Municipio de León, que cuenta con la ciudad más grande gobernada por Acción Nacional en el país y representa una tercera parte de la población del estado, y es, históricamente el sostén electoral y moral del panismo en Guanajuato, ha sido por decir lo menos, de indiferencia.

A pesar del trabajo serio y de los resultados valorados a nivel nacional, no ha habido el acompañamiento, el respeto, el respaldo ni el reconocimiento institucional que León merece.

No es un reclamo en lo personal: es una realidad que afecta directamente a la gente que represento y a la ciudad a la que sirvo. Lo digo con claridad:

A León no se le ha dado el lugar que merece.

A este gobierno municipal no se le ha respaldado, como sus resultados justifican.

Soy una mujer de equipo, sumando esfuerzos y privilegiando siempre la unidad. He sido leal a principios, no a intereses. Aun cuando no compartí decisiones de dirigencias municipales, estatales o nacionales, siempre mantuve la institucionalidad y el respeto. Sin embargo, la congruencia y la responsabilidad me obligan a aceptar que hoy no existen las condiciones para seguir caminando juntos.

Siempre lo he dicho: Primero es la patria y el bien común, después el partido y al final los intereses personales.

Mi compromiso más grande es, y seguirá siendo, León. Mi lealtad es con la ciudadanía, con los valores que me inculcó mi familia y con el servicio público ejercido con ética, cercanía y resultados.

Para seguir siendo congruente con esa forma de entender la política, necesito actuar con independencia, sin condicionamientos y sin dinámicas internas que solo lastiman, desgastan y limitan la capacidad de responder a la gente.

Esta decisión que hoy hago pública, nace de una reflexión profunda y largamente sopesada. La asumo con respeto, con firmeza, porque creo en la democracia interna auténtica, en la autocrítica y en anteponer el bien de todos los ciudadanos por encima del interés de un grupo reducido de personas.

Hoy el PAN, hay que decirlo con todas sus letras, se está alejando de la gente, por eso la gente se está alejando del PAN.

Hoy tristemente Acción Nacional no ha logrado enderezar el rumbo.

Por el contrario, a pesar de las renuncias o el retiro de tantas figuras que en su momento conquistaron la confianza y el voto de miles de mexicanos y representaron los buenos gobiernos de Acción Nacional, hoy día se ha emprendido el camino de la denostación y la descalificación, en lugar de crear espacios de reflexión y diálogo para sumar esfuerzos y volver a ganar el apoyo de los mexicanos.

Prueba de ello, son las repetidas descalificaciones que han sufrido los ex alcaldes de Acción Nacional en León, a quienes lejos de reconocerles su experiencia y abrirles espacios para sumarlos en la reconstrucción del partido en Guanajuato, no solo se les cerraron las puertas, sino que fue minimizado su papel en la historia del partido, por parte de las actuales dirigencias municipal y estatal.

Por todo lo aquí expuesto y después de una profunda reflexión personal y política, por medio de la presente y con fundamento en lo dispuesto por el artículo 74 del Reglamento de Militantes del Partido Acción Nacional y en el ejercicio de mi derecho consignado en el inciso m) del artículo 11 de los Estatutos Generales aprobados por la 19 Asamblea Nacional Extraordinaria, desde este momento renuncio a mi condición de militante a este Partido Político, institución a la que pertenecí durante muchos años con convicción, entrega y un compromiso auténtico con sus principios y con la ciudadanía.

AI PAN agradezco por las etapas que viví y por las personas valiosas que conocí, con quienes sigo teniendo coincidencias y a quienes les reitero mi amistad y disposición de sumar en la construcción de un mejor país.

Es cierto, en los últimos meses esperé todo lo posible a que se convirtieran en realidad palabras que comprometieron diálogo y apertura, pero que finalmente se quedaron solo en eso, palabras.

Reafirmo, con total convicción, que mi lealtad es con León y con su gente.

Seguiré trabajando 24/7 para construir una ciudad más segura, más humana y con mejores oportunidades para todas y todos. Seguiré siendo una Presidenta Municipal enfocada exclusivamente en resultados y en lo que verdaderamente importa: el bienestar de

nuestra comunidad.

Los ciudadanos pueden estar tranquilos que mantendré una colaboración total e institucional con todas las autoridades, por el bien de León.

Mi única bandera es mi ciudad, mi familia es León y mi más grande motivación es servir a su gente y defender sus causas.

Mi familia me enseñó que servir es toda una vocación, que debemos defender las causas en las que creemos y que a la gente se le va a buscar a la calle para atenderla frente a frente. Para responderle a los leoneses, yo estoy acostumbrada a gastar suela y sudar de sol a sol, así es como lo he hecho por más de 25 años de servir a mi ciudad y así es como voy a seguir trabajando por las personas de León, de Guanajuato y de México.

Sé que vienen momentos difíciles. Sé que viene una etapa compleja, sé que los ataques a mi persona, a mis colaboradores y a León van a arreciar.

Pero también sé que viene algo más grande: dar un paso al frente para defender la dignidad de León."

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/LT