León.- Con el inicio formal de la temporada de lluvias, la Dirección de Protección Civil de León encendió las alarmas ante las condiciones de vulnerabilidad estructural que presentan decenas de viviendas en la ciudad.

Actualmente, las autoridades mantienen monitoreadas 65 fincas catalogadas como ruinosas debido a los severos daños que registran en sus estructuras, los cuales amenazan con provocar derrumbes ante las lluvias.

El director de Protección Civil de León, Crescencio Sánchez Abúndez, informó que la mayoría de estos inmuebles en situación crítica se concentran en el primer cuadro de la ciudad, como la Zona Centro, San Juan de Dios y el Barrio Arriba. No obstante, la situación ha escalado a un nivel de intervención urgente en otros sectores de la ciudad.

“Recordarán que aquí en la ciudad tenemos o identificamos fincas ruinosas; efectivamente, suman más de 65 las que tenemos identificadas con daños en su estructura. Sin embargo, sí se les ha estado pidiendo a los dueños de estos lugares que les den mantenimiento. Sin embargo, quiero comentarles que justamente el día de hoy, ahorita que nos retiremos, pasaremos a hacer una evaluación complementaria de una vivienda que se encuentra aquí en San Miguel, colonia San Miguel, y hay… o mañana mismo la tengamos que demoler”.

A pesar de que el inmueble se encuentra deshabitado, las autoridades señalaron la negligencia del propietario, quien ha hecho caso omiso a los exhortos, invitaciones y documentos de advertencia legal que se le han dejado en el sitio. Ante esto, Protección Civil intervendrá de forma contundente para mitigar el riesgo.

Para eliminar el riesgo, dijo, bajarán la altura de uno de los muros.

El funcionario municipal abundó que el panorama para las viviendas vulnerables podría agravarse a corto plazo, dado que para julio y agosto se prevén más lluvias, lo que reblandece esas fincas en ruinas y con riesgo de colapsar.

Al ser cuestionado sobre por qué los dueños de estas viviendas en riesgo no atienden los llamados de prevención, el funcionario reconoció que muchas de estas fincas forman parte del catálogo de monumentos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Esto provoca que los propietarios perciban los procesos de restauración como “muy desgastantes” debido a la burocracia para obtener los permisos de obra.

Ante esta situación, hizo un llamado urgente a no abandonar las propiedades ni poner en riesgo a terceros y a acercarse al INAH. Incluso, ofreció los dictámenes de seguridad de Protección Civil de manera gratuita para agilizar los casos.

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