León.- Las familias de menores ingresos económicos en el municipio de León destinan hasta el 10% de su salario para pagar su recibo de agua potable, mientras que la población de más alto nivel socioeconómico apenas dedica el 1% de sus percepciones a este concepto.
Así lo reveló una investigación realizada por el Observatorio Ciudadano de León (OCL), que les llevó un año y que pone en evidencia la brecha de inequidad en el acceso y costo del abastecimiento de agua potable en León.
De acuerdo con el investigador del OCL, Luis Ángel Chía, aunque formalmente existe una tarifa unificada en el municipio, el impacto financiero real es dispar respecto a lo que cobra el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León. Reconoció que en las colonias de mayores ingresos se evidenció un consumo superior al promedio.
Las mediciones, destacó, demuestran que el costo se eleva drásticamente para quienes menos tienen.
“Encontramos que las recomendaciones internacionales, la ONU recomienda no destinar más del 3 por ciento al recibo por el agua, y encontramos que los estratos sociales más vulnerables, que es el bajo-bajo y bajo extremo, están destinando entre el 4 y el 9.6% de su ingreso al pago del recibo del agua; es decir, tenemos más de 20 mil viviendas que están en este caso de vulnerabilidad”.
A esta carga financiera se suma una menor calidad en la disponibilidad del servicio. El estudio detectó que las familias de los sectores más vulnerables no solo pagan proporcionalmente más, sino que enfrentan graves dificultades de acceso, teniendo que acarrear agua desde pozos o tomas comunitarias, o incluso abastecerse de ríos y lagos, lo que representa un riesgo directo para la salud. Cabe destacar que SAPAL reporta una cobertura del 90 por ciento.
No solo eso, de acuerdo con los análisis realizados con información de la investigación, se abastece en proporción más agua al sector comercial e industrial que al doméstico.
“Encontramos que al uso doméstico es al que menos se le destina agua, con 298 litros por toma, mientras que al uso industrial se le están destinando mil 395 litros por toma; es decir, que le están destinando cuatro veces más agua a una toma industrial que a una vivienda”.
Ante este panorama, la directora del OCL, Mayra Legaspi Tristán, hizo un llamado a implementar un sistema de tarifas diferenciadas que proteja a la población de escasos recursos, particularmente a aquellos hogares que perciben menos de 4 mil 500 pesos mensuales.
Si bien se reconoce que SAPAL cuenta con una estructura base de cobro a partir de los 10 metros cúbicos, el organismo civil insistió en la necesidad de aprovechar la capacidad técnica de la paramunicipal para diseñar un modelo más justo.
"Podría hacer análisis mucho más pormenorizados para hacer tarifas diferenciadas. Para hacer tarifas en donde el que más tiene pueda cubrir un costo y quien menos tiene pueda cubrir un costo más asequible. Porque tendríamos que hacer que el agua sea, nuevamente, un derecho, y un derecho para todos".
A pesar de las observaciones en torno a la distribución del costo, el Observatorio Ciudadano reconoció que SAPAL mantiene un perfil de "buen administrador" en materia de gestión hídrica.
Los promedios locales sitúan el consumo entre los 288 y 300 litros por toma al día, lo que equivale a un rango de 75 a 79 litros por habitante diariamente. Dicha cifra se encuentra dentro de los parámetros recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estipula un consumo ideal de entre 50 y 100 litros diarios por persona.
No obstante, los investigadores señalaron que la eficiencia técnica no debe opacar la urgencia de transitar hacia un modelo más transparente, democrático y, sobre todo, sustentable y equitativo, que garantice que el agua deje de ser una carga desproporcionada para las familias de la periferia leonesa.
/ED
