León.- Tras meses de proceso judicial, el sistema de justicia ha dictado un fallo condenatorio, declarándolo culpable de desaparición forzada, violación y homicidio calificado en agravio del menor Mateo.

El veredicto pone fin a la incertidumbre legal sobre la autoría de los crímenes ocurridos el pasado 4 de febrero de 2025, sustentándose en una serie de pruebas científicas que la asesoría legal de la familia calificó como "irrefutables".

El intento de suicidio: la prueba balística "espejo"

Uno de los momentos más críticos de la investigación ocurrió el 7 de febrero 2025, cuando el entonces sospechoso intentó quitarse la vida en su consultorio al notar la presencia de la Policía Municipal.

Aunque en redes sociales se especuló sobre una detención ese día, el abogado de la familia, Cristian Mariano, aclaró que los agentes ingresaron al domicilio para salvaguardar su integridad tras escuchar una detonación.

Las pruebas irrefutables que hundieron al médico asesino de Mateo

Este evento, lejos de exculparlo, se convirtió en una pieza fundamental del juicio: los peritajes de balística confirmaron una correspondencia exacta entre la ojiva extraída del cuerpo de Mateo y la ojiva extraída del propio cuerpo del agresor tras su intento de suicidio.

Este hallazgo demostró técnicamente que el arma utilizada para asesinar al niño fue la misma que el sentenciado usó contra sí mismo.

La "tríada probatoria" y las cámaras como testigos

Además de la balística, la Fiscalía presentó otros dos pilares científicos que sellaron el destino legal del médico de 35 años:

  • Genética Forense: Se detectaron residuos biológicos del agresor en el cuerpo de Mateo, vinculándolo directamente con la agresión sexual y el homicidio.
  • Evidencia videográfica: A pesar de que la familia del acusado inicialmente negó el acceso a las cámaras del consultorio, las investigaciones posteriores revelaron videos donde se observa a Mateo entrar y salir del lugar con el medico para ser subido a la camioneta de este último. Dicho vehículo fue incautado posteriormente en el domicilio del hoy sentenciado.
Las pruebas irrefutables que hundieron al médico asesino de Mateo

Un crimen con agravantes de "grado de terror"

La jueza del caso no solo valoró las pruebas físicas, sino también las circunstancias del crimen. Entre las agravantes señaladas se encuentran el ocultamiento de la víctima (el cuerpo fue hallado a 3 kilómetros de la carretera León-Lagos) y el "grado de terror" generado contra el menor.

Las pruebas irrefutables que hundieron al médico asesino de Mateo

El asesor legal destacó la enorme disparidad de fuerza y madurez en el ataque, subrayando que se trató de un hombre de 35 años, con formación profesional en medicina, atentando contra un niño de apenas 12 años que simplemente caminaba de regreso a su casa.

Con estos elementos, el próximo 1 de julio se buscará que la pena impuesta alcance el máximo legal permitido por la ley.

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