León.- Guanajuato se rezaga ante la falta de una agencia o al menos una subsecretaría especializada en la gestión y fomento energético, carencia que frena la capacidad de respuesta ante la alta demanda del sector productivo y que tendrá un impacto en la atracción de inversiones. Lo que incluso, debería ocurrir también en el municipio de León.
Así lo advirtió el especialista en desarrollo sustentable y medio ambiente, Fidel García Granados, quien urgió la creación de políticas públicas y áreas locales enfocadas en la materia.
El experto señaló que mientras la mayoría de los estados de la República ya cuentan con una Agencia de Energía o una Subsecretaría de Energía orientada al fomento económico y a resolver las problemáticas operativas de las empresas, en Guanajuato estas funciones se limitan a una dirección general dentro de la Secretaría de Economía.
“Creo que habría que buscar la manera que desde el Gobierno del Estado se creara un área especializada, insisto hoy hay una dirección general de energía en la Secretaría de Economía, pero me parecer que habría tratar de dotarle de una política pública mucho más robusta para que pueda hacerse cargo, justamente de estos retos energéticos en el sectgor productivo”.
García Granados explicó que la disponibilidad de energía se ha convertido en un factor crucial para la atracción de capitales, al grado de ser un requisito indispensable que los inversionistas ponen sobre la mesa antes de instalarse en cualquier localidad.
"Tiene mucho sentido que este en la Secretaría de Economía. De hecho, hoy están incluyendo la energía como uno de los elementos para las tomas de decisiones, es decir, cuando los funcionarios locales salen a atraer inversión a sus localidades, uno de los puntos que los inversionistas les están poniendo sobre la mesa es decir: '¿Qué energía tengo disponible para llegar a determinado lugar?' Sin energía y sin agua, la política de atracción de inversiones se puede volver cuesta arriba".
El especialista enfatizó que el rezago no solo afecta al sector privado, sino también a las administraciones municipales, las cuales enfrentan consumos de energía descomunales que justifican la creación de organismos locales de gestión energética, similares al modelo del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL).
Detalló que, después del alumbrado público, la operación de los organismos de agua representa el gasto de facturación eléctrica más alto para los municipios, debido al bombeo indispensable para el suministro y saneamiento. El servicio de electricidad es el primer concepto de facturación por el que pagan los municipios.
SAPAL es el segundo mayor consumidor de energía en León, ya que requiere de grandes volúmenes de electricidad para operar pozos, líneas de conducción y plantas de tratamiento. Aunque plantas como la de León ya generan parte de su electricidad mediante biodigestores, el gasto sigue siendo enorme, afirmó.
Finalmente, García Granados insistió en que si se suma el consumo de los edificios públicos, el alumbrado y la infraestructura hidráulica, es urgente que municipios como León evalúen la creación de agencias o direcciones autónomas de gestión energética para optimizar recursos y garantizar la sustentabilidad de las ciudades.
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