Javier Duarte,

exgobernador de Veracruz, dijo este martes que nunca fue capturado, sino que él

se entregó debido a un pacto que hizo con funcionarios de la pasada

administración federal.

El veracruzano fue

detenido en abril de 2017 en Guatemala e inmediatamente se inició el proceso

para extraditarlo, lo que finalmente se logró en julio de ese mismo año. A

partir de entonces, el priista permanece en el Reclusorio Preventivo Varonil de

la Ciudad de México.

"Sí (pacté mi

entrega) a través de mis abogados de aquel entonces. Se hizo una mesa de

trabajo entre mi abogado (quien era Marco Antonio del Toro) en la Ciudad de

México y donde participaron funcionarios de aquella administración, el Cisen,

de Gobernación y de la PGR", dijo Duarte.

El pacto, de acuerdo a

declaraciones del priista, consiste en que nadie se meta con su familia.

Desde hace varios meses,

un medio de comunicación encontró a Karime Macías, su esposa, viviendo en uno

de los barrios más exclusivos de Londres, prácticamente es vecina de la reina

Isabel.

"Me entregué a

cambio de que dejaran de molestar a mi familia. Yo puedo aguantar lo que sea.

Cuando uno entra a la esfera pública, está consciente de la exposición a la que

puedes estar sometido, pero la familia nada tiene que ver. Ni Karime ni mis

hijos fueron funcionarios públicos".