Restos de camiones incendiados, comercios cerrados, calles y avenidas vacías imperan un día después de los fuertes enfrentamientos entre la Guardia Nacional y grupos de sicarios luego de haber capturado a Ovidio Guzmán ‘El Chapito’.

Los ciudadanos tienen

miedo de que en cualquier momento vuelvan a desatarse los enfrentamientos con

armas de alto poder. Casi nadie ha salido de sus casas.

La Secretaría de la

Defensa Nacional anució esta mañana que implementa un nuevo operativo, por lo

que el riesgo es inminente.

No hubo clases para

ningún nivel educativo, no funcionaron tampoco las aplicaciones de taxis, ni

reparto de mercancías.

Luego de que

comenzaron las balaceras por toda la ciudad, las personas entraron a

resguardarse en los hoteles más cercanos para proteger su integridad.

Decenas de pelotones

de militares resguardan el palacio estatal, listos para repeler agresiones

entre sicarios y federales.

En el fraccionamiento Tres Ríos, donde ayer fue capturado ‘El Chapito’, luce desolado, es uno de los más exclusivos de la ciudad y los comercios más prestigiosos también lucen cerrados.

Al parecer todo el desastre fue un vano, pues apenas minutos después de la captura del hijo del capo que fue el más buscado del mundo, fue liberado para evitar afrentas contra la población.

Todos tienen miedo.