El Pleno de Senado aprobó la Ley para Etiquetado de Productos, en la que se estableció una etiqueta al frente de los alimentos chatarra para lanzar una advertencia a los consumidores sobre contenido excesivo de grasas, sodio, azúcares y energía.

Si los alimentos

exceden los límites, los productos deberán llevar esa advertencia.

Los nuevos etiquetados

deberán incluir los pastelillos, golosinas, papas fritas, refrescos, entre

otros.

El objetivo de esta

medida es que los consumidores sean conscientes de lo que compran y se fomente

una nueva cultura de la alimentación, sobre todo para evitar enfermedades como

la diabetes y la obesidad, lo que acarrea otros graves problemas de salud.