“Mucha gente está abandonado estos medicamentos por los efectos colaterales, náuseas, vómitos, indigestión y a veces explosiva o estreñimiento. Entonces sí, se logró la pérdida de peso, pero mucha gente simplemente no está aguantando porque creo yo que se están cometiendo errores en su prescripción”, señaló.El Semaglutida inicialmente se utilizaba para el control de la diabetes y posteriormente se identificó que uno de los efectos secundarios fue la pérdida de peso. Este medicamento, que se inyecta, es una hormona para el intestino que se encarga de informarle al cerebro que deje de comer e incluso cierra la salida del estómago.
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Para no fracasar utilizando este medicamento, el infectólogo recomendó que se moderen las expectativas, ya que no se puede perder más del 10 por ciento con el uso exclusivo del medicamento. Incluso mencionó que existe también la Semaglutida oral que funciona de una mejor manera debido al ayuno de ocho horas que se tiene que realizar para tomarla, generando disciplina.“No le dejen todo a la medicina, no es una licencia para hacer lo que quieran y esperar que la medicina haga todo y luego tú vas a luchar para mantenerlo para abajo y la medicina te va a ayudar a rebotar tan fácil. Entonces, si tienes que comprometerte con un estilo de vida”, indicó.Finalmente, dijo que es un buen medicamento para manejar la obesidad, pero no se le puede dejar todo al medicamento, ya que provocará el fracaso./ED
