Iztapalapa.- Entre las ocho personas que murieron tras la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México, se encuentra Eduardo Noé García Morales, de 55 años y originario de San Miguel de Allende, Guanajuato.
Eduardo Noé dedicó gran parte de su vida a la enseñanza de las matemáticas. Fue maestro en la Secundaria Técnica No. 53 “Adolfo López Mateos” y en la Preparatoria “Quetzales” No. 327, en Los Reyes, La Paz, Estado de México, donde dejó huella tanto en estudiantes como en compañeros docentes.

Mientras las autoridades avanzan con los trámites, amigos y exalumnos de Eduardo Noé lo recuerdan como un maestro cercano, comprometido y generoso.

“Más que un maestro siempre fue un amigo y gran consejero para mí, lo tuve de maestro dos años, fue mi maestro de matemáticas, era un ser divino aparte de que daba muy bien sus clases”, compartió Ariadna Ramírez Sánchez, una de sus exalumnas.
La joven recordó que la noticia de su fallecimiento fue un golpe fuerte para quienes lo conocieron, pues Eduardo Noé también fue docente de otros integrantes de su familia, dejando un legado que trasciende las aulas.
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