Los efectos de las medidas restrictivas por la pandemia de Covid19 ya afectaron el proceso previo al arranque del proceso electoral y representan todo un reto para las autoridades electorales porque incluso en 2021, no se sabe bajó qué condiciones se va a desarrollar el proceso electoral.
Las anteriores, fueron algunas de las conclusiones del Foro “Las elecciones frente a la pandemia del COVID-19” organizado por el Instituto Estatal Electoral, en el que participaron especialistas en la materia.
Por ejemplo, Jesús Aguilar López, doctor en Estudios Sociales, Procesos Políticos por la Universidad Autónoma Metropolitana y miembro del Cuerpo Académico Consolidado Democracia, Sociedad Civil y Libertades habló del momento inédito que se vive por el COVID-19 una pandemia que exige el distanciamiento social y que obliga a los órganos tendrán que hacer un equilibrio entre garantizar su derecho al voto y la integridad de salud. En su momento, Nadia Choreño Rodríguez, licenciada con especialidad en materia electoral y maestría en la UNAM, dijo que la pandemia ya ha tenido su efecto en los derechos como el de la identidad pues ha habido afectaciones al derecho a la justicia y de los ciudadanos, específicamente con la expedición de credenciales de elector.
Participaron también Antonio Gamboa Chabbán, especialista en materia electoral y director general de Evidens y Rosa María Cano Melgoza, profesora del departamento de Derecho de la Universidad de Guanajuato.
Refirieron que el diferimiento de las elecciones de Coahuila e Hidalgo y el retraso en la elección de 4 consejeros del INE ya tienen un impacto adverso en la preparación de los comicios pues hay decisiones que no se pueden tomar sin el consejo completo.
De hecho, Gamboa Chabbán dijo que si bien hay actividades que se pueden desarrollar a distancia, hay otras como la capacitación de quienes trabajaran en el proceso electoral que tendrá que ser presencial.
Además, ante la imposibilidad de una reforma, las autoridades y los partidos políticos deberán trabajar cómo se va a ejecutar la colocación de propaganda y los actos públicos pues si bien para el año siguiente, las restricciones serán menores, no será un proceso electoral normal como lo han sido los anteriores y eso también incidirá en el abstencionismo.
