Celaya.- El campeonato del Club Celaya no solo representa un logro deportivo, sino la consolidación de un proyecto que hace menos de un año parecía estar al borde del colapso. Así lo expresó su presidente, Cristian Ríos Cridió, quien destacó el valor simbólico del título para toda la ciudad.
Hace apenas 9 o 10 meses, el equipo atravesaba una crisis marcada por conflictos internos y la incertidumbre de perder el fútbol profesional en la plaza. Hoy, la historia es distinta: “en Celaya, cuando jugamos en equipo, ganamos”, resumió el directivo.
El impacto del título trascendió la cancha. Durante la semifinal y la final, miles de aficionados salieron a las calles de Celaya para celebrar, en jornadas que se extendieron hasta la madrugada y que se desarrollaron en un ambiente familiar y sin incidentes.

“El fútbol es un punto de encuentro, un tótem que une a las familias y genera identidad”, explicó Ríos Cridió, resaltando cómo el club logró convertirse en un motor de orgullo colectivo.
Además, iniciativas sociales marcaron la temporada. Gracias al patrocinio de la marca Tropper, niños de comunidades alejadas pudieron asistir al Estadio Miguel Alemán Valdés, muchos de ellos viviendo por primera vez la experiencia de un partido profesional.
En lo económico, el club apostó por un modelo poco común en el fútbol mexicano. Sin depender del gobierno estatal, el proyecto se sostuvo con el respaldo de más de 165 pequeñas y medianas empresas.
Con un presupuesto cercano a los 20 millones de pesos muy por debajo de otros equipos, el éxito se basó en la estabilidad: pagos puntuales, seguridad social para jugadores y mejoras en la experiencia del aficionado.

Tras el campeonato, el reto ahora es mantener el proyecto. Aunque el título no garantiza el ascenso automático, el objetivo está claro: competir en la próxima temporada de la Liga Premier con un equipo más sólido.
La directiva buscará reforzar el plantel con jugadores de mayor experiencia, incluso provenientes de categorías como la Liga de Expansión y Primera División, con la mira puesta en lograr el ascenso por mérito deportivo.
A la par, se trabajará en la estabilidad financiera para evitar depender de inversionistas externos y asegurar la permanencia del club en la ciudad.
El presidente del club fue claro en su mensaje: el crecimiento del equipo depende también de su gente. “Vayan al estadio, lleven a sus hijos y vivan esta experiencia. Este club es de todos”, expresó.
Con más de 70 años de historia, el Club Celaya busca escribir un nuevo capítulo basado en la unión. El objetivo es ambicioso: que, si la comunidad mantiene el respaldo, en los próximos años el equipo pueda regresar al máximo circuito del fútbol mexicano.
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/ HP
