Seis de cada 10 guanajuatenses no consideran que el desabasto de gasolina en Guanajuato es un problema grave, la mayoría de ellos pertenecen a niveles socioeconómicos bajos, según se desprende de una encuesta realizada por Inmersa Marketing Group.
La encuesta consistió en el levantamiento de 2 mil encuestas a personas con vehículo -600 cara a cara y el resto digitales-, y refleja que, contrario a lo que algunos ciudadanos perciben, la mayoría no piensa que es grave la crisis de combustible que hay en la entidad, y además ven de manera positiva la estrategia implementada por Andrés Manuel López Obrador para combatir el robo de hidrocarburo, consistente en cerrar los ductos de Pemex.
Rodolfo Núñez, director de Inmersa, informó que el 40% de los guanajuatenses que opinó que el desabasto es un problema grave, pertenece a los tres niveles socioeconómicos más altos: A, B y C+.
“Es decir, la gente con poder adquisitivo mayor sí ve un problema, mientras que la gente que menos poder adquisitivo tiene no le ve problema, no están viendo ningún tipo de afectación; pareciera entonces que la afectación está más en la comodidad, que en la realidad”, dijo.
Además, la encuesta arrojó que la estrategia antihuachicol tiene buenos niveles de aceptación en la entidad: en León, que resultó ser el municipio donde hubo mayor desaprobación, ésta fue de apenas 25%, mientras que en Celaya y Salamanca fue del 17 y 16%, respectivamente.
Derivado de lo anterior, incluso la calificación otorgada a López Obrador creció respecto a noviembre de 2018; aquel mes fue calificado con un 6.6, y en enero de este año, su promedio fue de 7.69. En el caso del gobernador, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, también aumentó su calificación, pasando de 5.2 a 6.7, y el 61% dijo estar de acuerdo con la estrategia del mandatario estatal de ir a Texas para conseguir combustible.
Respecto al impacto económico, solo el 22% afirmó que la crisis de gasolina sí perjudicó su bolsillo, ya sea porque no pudo llegar a su trabajo o tuvo que utilizar taxis para moverse, entre otras cuestiones; y el impacto promedio por cada ciudadano fue de 3 mil 450 pesos, lo que permite estimar que las pérdidas en enero llegan a los 7 mil 590 millones de pesos, sin contar las afectaciones en empresas e industrias.

Discussion about this post