Un combativo León cayó ante un Tigres práctico

Derrota que, por su forma, duele un poco menos. Un 1-2 ante Tigres, producto de claros errores en defensa.

Si León va a perder en casa, que sea así, dirían los aficionados: con el equipo volcado al frente, con toda la garra, la actitud y las bancas vacías tras la amenaza de bronca.

Para empatarlo, La Fiera necesitó oportunidades de gol y puntería, esa que le faltó a Cortizo en las pocas que hubo al final del partido.

Buenas sensaciones para Ambriz, pero un mal resultado ante el subcampeón.

El gol ausente en los primeros 45

Juanpi fue el primero que intentó con un tiro desviado; luego vino un atajadón de Nahuel que no contó por previo fuera de juego. Tigres respondió con genialidad de Marcelo Flores y un tiro milimétrico; Colula no la pasaba bien con el canadiense enfrente.

Al 16 llegó el error que Nahuel suele cometer en esta plaza, pero la diagonal de Ismael Díaz no encontró rematador. La visita estuvo cerca de marcar con un tiro de Lainez, abajo y a la esquina, que “el Gato” manoteó a tiro de esquina.

A mitad del primer tiempo, Díaz no supo definir un trazo largo de Barreiro que lo dejó solo ante el arquero, al igual que Correa, quien, después de quitarse a Eche con soberbio regate, punteó por encima del arco.

Cada vez que Flores encaró a Colula hubo fuego y un arquero esmeralda atento para apagarlo. Sin goles se fue al descanso un partido entretenido, con llegadas y pocas faltas.

Gol de vestidor

Con gol de vestidor arrancó el complemento. La defensa en ataque del local se descompuso y Flores se fue solo contra García para firmar el 0-1, sin nadie que le estorbara.

Tigres salió mejor al segundo tiempo: fue más intenso en la recuperación y más rápido en la toma de decisiones, como en el golazo de Lainez, quien recibió, se acomodó y pum, de campanita y adentro. Todo originado por una mala salida del León y un Barreiro errático en casi todos sus pases.

Sin embargo, este León compite mejor y, cuando más nublado se veía el panorama, apareció Cambindo para cerrar la pinza a segundo palo y acercar a La Fiera. Motivados por su gente, los Verdes se fueron con todo al frente, con Funes Mori y Cambindo juntos en el ataque desde el minuto 60.

Con Gignac en la cancha, Tigres apostó a lo mismo: esperar al León y luego atacarlo por las bandas. Así casi consigue el tercero, de no ser por un buen achique del “Gato” ante Correa.

Con los mano a mano cantados en defensa, León arriesgó en los últimos 20 minutos en busca de una buena triangulación o un balón parado con sus grandotes. Pocos espacios para tejer, mucho tráfico por el centro y nadie con la magia para ir por fuera.

Por eso, Ambriz intentó con Moreno, Arcila y Cortizo, en busca de más dinámica y explosividad. Lamentablemente, el tiro de Jordy dentro del área se fue por encima y, en el agregado, nadie llegó para empujar el tiro-centro de Chava.

Lo mejor del final fueron los empujones y las invitaciones a pelear rumbo a vestidores, todo provocado por Gignac, quien se fue expulsado.

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