Miguel Zacarías / Gamaliel Reyes
Guanajuato.- El empate en la votación del dictamen de despenalización del aborto, este jueves en el Congreso de Guanajuato, se reflejó hasta en los festejos posteriores a la sesión del pleno. Los panistas, encabezados por su coordinador Jorge Espadas Galván, salieron a las puertas del Palacio Legislativo a celebrar con gritos de “Guanajuato es provida”, acompañados de decenas de integrantes de agrupaciones civiles que apoyaron ruidosamente la postura blanquiazul de no aceptar ninguna de las iniciativas relacionadas con la interrupción legal del embarazo. En el otro frente, dentro del edificio legislativo, en un salón contiguo al de sesiones, las bancadas de Morena y Movimiento Ciudadano también se reunieron jubilosas para festejar el empate, junto con mujeres activistas que agitaron su pañuelo verde.
Aunque tres de los cinco dictámenes fueron rechazados por el PAN y sus aliados del Verde y del PRI, y el de la despenalización apenas alcanzó un empate, morenistas y emecistas optaron por ver el vaso medio lleno. Así lo expresó el diputado de Movimiento Ciudadano, Rodrigo González:"Creo que el nuevo Guanajuato es distinto a la mayoría aplastante que nos tocó ver en otros lustros o décadas en los que ni siquiera se podían tocar estos temas y que el Congreso cobró vida con posturas a favor y en contra, pero con la ciudadanía participando, y eso también nos da mucho gusto."Y vaya que fue una jornada distinta a aquellas en las que, para el PAN, era un trámite sencillo sacar adelante la causa en contra del aborto. [caption id="attachment_174473" align="alignnone" width="750"]
Empate en el Congreso de Guanajuato sobre aborto provoca reacciones encontradas[/caption] Hay que ver a Noemí Márquez saltar de su curul, jubilosa, y detrás de ella a Susana Bermúdez, Jared González e Isabel Ortiz, para abrazar a su heroína de este jueves: Rocío Cervantes. Fue la priista quien salvó al PAN de una derrota histórica en una de las banderas partidistas que, con disciplina, respetan todos sus integrantes. Jorge Espadas tuvo que apechugar frente al voto de conciencia de sus aliados habituales en muchas otras causas en esta legislatura: Sergio Contreras y Alejandro Arias, quienes, junto a Ruth Tiscareño e Itzel Mendo, votaron junto a Morena, MC y PT. El salón de sesiones del Congreso del Estado, por momentos, se convirtió este jueves en un estadio: en lugar de balones hubo cinco dictámenes; la cancha era el pleno, y la afición, grupos que chocan ideológicamente. Entre mociones de orden y porras a favor y en contra, inició el debate sobre la interrupción legal del embarazo en Guanajuato. El arbitraje lo llevó la mesa directiva. Su presidenta, la diputada Miriam Reyes Carmona, fue enfática al solicitar respeto entre las partes: tanto quienes votarían como quienes presenciaban la discusión histórica sobre un tema que aún genera escozor en algunos sectores de la entidad."Antes de iniciar esta sesión quiero pedirles, con mucho respeto, con mucha admiración, que vamos a tener una sesión de pleno algo larga, en donde se van a debatir diferentes posturas políticas, donde mis compañeras y compañeros diputados van a hacer sus posicionamientos en tribuna, por lo que quiero pedirles que siempre prevalezca el respeto."Pero no fue así. Una de las tarjetas amarillas fue para los grupos que se denominan ‘provida’. Durante el debate sobre la iniciativa que, entre otras cosas, buscaba obligar al estado a prestar servicios gratuitos de interrupción del embarazo, tomó la palabra Antonio Chaurand Sorzano. Desde la grada color azul le sacaron una pancarta que decía: "Doctor Muerte"."Quienes más sufren las consecuencias de la penalización del aborto no son las mujeres privilegiadas"Diputado, permítame: compañeras, desde que inició la sesión del pleno les pedí mucho respeto. El estar poniendo una foto a algún diputado o diputada es ofensivo. Sí les voy a pedir que bajen el letrero en donde están insultando al diputado, por favor." Pero la intolerancia no solo jugó del lado de la resistencia provida. Miriam Reyes aplacó a ambos bandos de la cancha. Del lado de los pañuelos verdes, una manifestante mostró un mensaje ofensivo en contra del diputado panista Rolando Alcántar y fue obligada a bajarlo tras el llamado de atención de la morenista que condujo la sesión.
Una sesión en la que las pasiones afloraron, pero no se desbordaron.
Empezando por los coordinadores de las principales bancadas. Apenas amanecía la sesión cuando se vio al panista Jorge Espadas bajar a reclamar airadamente al coordinador morenista David Martínez, luego de que las activistas proaborto colocaron una manta en un lugar no permitido que “agradecía” al PAN su política antiderechos de las mujeres. Tuvo que bajar de la mesa directiva Miriam Reyes para poner orden y solicitar que la manta fuera removida. Una jornada histórica en la que ni siquiera fue respetado el lustre y palmarés de Juan Carlos Romero Hicks, el más experimentado tribuno del PAN, quien narró una experiencia personal del embarazo de su esposa para reforzar su convicción a favor del derecho a la vida:"Mi hija más pequeña, cuando teníamos el último embarazo, su mamá estaba en estado de dificultad para poder tener ese embarazo. Nos llegaron recomendaciones de interrumpir y tomar decisiones radicales. Hoy veo a mi hija, a Valeria, que tiene 30 años, y cuando pienso frente a la existencia que pude haber tomado una decisión para disponer de su vida por comodidad, sin mayor reflexión, no puedo más que entender que hay que generar esperanza."Desde el público le gritaron a Romero que su esposa había decidido, y la morenista Edith Moreno tomó al vuelo el lance y le reviró a Romero Hicks, quien ya no respondió:"Cuando usted expresaba que les dieron la oportunidad de tomar una decisión, probablemente lo hicieron en condiciones de privilegio, en un sistema de salud digno, pero tuvo la decisión en sus manos, y eso es lo que buscamos: que las mujeres tengan el derecho a decidir."/ED 