Lo anterior, luego del ataque cibernético que enfrentó el sistema de la Fiscalía General, que se adjudicó el grupo Tekir APT, colectivo especializado en intrusiones informáticas a entidades gubernamentales, y que sustrajo alrededor de 250 gigabytes de información sensible, el mismo que es uno de los más delicados que haya enfrentado una institución de seguridad pública en la entidad. Era necesario conocer qué había pasado.
Aguilar Castillo compartió que la Fiscalía cuenta con un programa denominado Fortalecimiento de la Agencia de Investigación Criminal, que dispone de 151 millones de pesos. Ese proyecto buscaba, entre otras cosas, adquirir 3,257 licencias informáticas; sin embargo, con el 95% del presupuesto gastado al tercer trimestre del año, no se adquirió ni una sola licencia, según el reporte con corte al 30 de septiembre.

“Lo grave sí obviamente fue el hackeo, pero lo más grave es dónde quedó el recurso que se utilizó para prevenir estas situaciones. ¿Saben cuántas licencias informáticas tenían que comprar? 3 mil 257. ¿Y cuántas se compraron después de gastar el 95% del recurso? Ni una sola. También había dinero para antivirus de primer nivel y no se compró absolutamente nada”.
Caso semejante, dijo, ocurre en el proyecto Fortalecimiento al Sistema Nacional de Información, que destinó 7 millones de pesos a dotar de equipamiento e infraestructura tecnológica; sin embargo, la cuenta pública indica que, de las 151 licencias que se tenía como meta adquirir al principio de año, al 30 de septiembre todavía no se había adquirido ninguna, y de los 40 equipos informáticos que se tenía como meta que estuvieran operando, ninguno se hizo efectivo.
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