Guanajuato.- El débil desempeño de la desaceleración económica mexicana en el arranque de 2026 anticipa un panorama complicado tanto a nivel nacional como en estados industriales como Guanajuato, donde el crecimiento depende en gran medida de la actividad manufacturera, el empleo formal y el consumo interno. Así lo advirtió el economista y director general de GAEAP, Alejandro Gómez Tamez, quien alertó sobre una desaceleración que ya comienza a reflejarse en distintos indicadores clave.

“Los datos que ha estado publicando el INEGI en este arranque de año no son favorables… en el mejor de los casos, la economía habría crecido en el primer trimestre apenas 0.2 %”, señaló.

Este bajo crecimiento, explicó, limita la generación de oportunidades económicas, particularmente en regiones como el Bajío, donde la industria y los servicios dependen de un mercado interno dinámico.

Para estados como Guanajuato, con fuerte presencia de mano de obra industrial, este fenómeno podría traducirse en menor estabilidad laboral y menor capacidad de consumo.

“Si comparamos marzo de 2025 con marzo de 2026, apenas se crearon 220 mil empleos formales… muchos de los cuales son empleos regularizados de plataformas digitales”, “el empleo formal está básicamente estancado”.

Además, alertó sobre la caída en el número de empleadores registrados.

“Del 2023 a la fecha se han perdido 50 mil registros patronales a nivel nacional”, dijo. Esto puede impactar directamente en la apertura y permanencia de empresas en entidades con vocación manufacturera, como Guanajuato.

“La inflación está causando una mella muy fuerte en las familias; si bien el dato de inflación es de 4.59 %, sabemos que los alimentos andan por arriba… bienes agropecuarios están a niveles del 20 % y productos como el jitomate hasta 120 %”, detalló.

En consecuencia, explicó que se está generando un cambio en los patrones de consumo. Este ajuste afecta directamente al comercio local y a sectores como el calzado, particularmente relevantes en ciudades como León.

Esto tiene una doble lectura para Guanajuato: si bien su perfil exportador, especialmente en el sector automotriz, podría sostener parte de su economía, también lo hace más vulnerable a factores externos.

“El consumo está estancado, la inversión productiva sigue cayendo; el año pasado cayó casi 7 % y el gasto público presenta un subejercicio de 220 mil millones de pesos”, explicó. “Lo único que evita que este país caiga en recesión son las exportaciones”.

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