Apaseo El Grande, Guanajuato.- Entre el dolor y el reclamo por justicia, Yadira, la madre de Oliver, el joven estudiante de preparatoria de 19 años, que murió tras ser herido por agentes de la Guardia Nacional, afirma que su hijo "no era malo, era un buen muchacho".

Tras sepultar a su hijo, Yadira narró en entrevista para 'Noticieros En Línea', lo que los otros jóvenes que iban con Oliver le explicaron sobre el suceso que le quitó la vida.

El joven estaba a 4 meses de concluir su preparatoria; vivía en Apaseo el Grande, trabajaba y estudiaba.

“Ellos están para cuidarte y me atacaron a mi hijo”: Madre de Oliver asesinado en Apaseo El Grande acusa a la Guardia Nacional y exige justicia

Así ocurrieron los hechos

De acuerdo con el testimonio de la madre, Oliver se encontraba en una fiesta la noche del viernes y regresaba a su domicilio acompañado de dos amigos: Aldo, de 18 años, quien conducía la camioneta, y otro joven de 16 años.

A la altura de Apaseo el Grande, los jóvenes habrían sido interceptados por un retén de la Guardia Nacional. Sin embargo, decidieron no detenerse debido a que, según la familia, en ocasiones anteriores ya habían sido detenidos por elementos de la corporación, quienes presuntamente los despojaban de sus pertenencias y los maltrataban.

Tras no detenerse, inició una persecución que se prolongó por la autopista de Apaseo el Grande hacia Celaya. Posteriormente, tomaron rumbo a San Miguel de Allende y se desviaron hacia la carretera Celaya–Juventino Rosas, a la altura del Instituto Tecnológico de Roque, donde se escucharon varias detonaciones.

Según el relato, los disparos provinieron desde atrás. Una bala impactó a Oliver en la cabeza.

“Mi hijo estaba en una fiesta, se disponían a venir a la casa, lo traían a mi casa y a la altura de CMAPA en Apaseo el Grande les hacen la parada un retén de la Guardia Nacional, a la cual no se paran por que anteriormente ya (por separado) los habían detenido, les quitaban sus cosas, los maltrataban entonces por miedo no se paran, le siguen comienza la persecución, los persiguen por la carretera, llegan hasta Roque a la altura de la escuela de Roque y ahí los Guardias Nacionales les disparan”.

Con voz entre cortada, la madre explica que cuando el conductor se detiene ante los balazos de los uniformados, se percatan que Oliver ya no se movía.

En medio de la desesperación, sus amigos intentaron trasladarlo a una clínica comunitaria; sin embargo, el joven no alcanzó a llegar con vida.

“A lo cual un Guardia dijo, ya le pegamos a este, vámonos; algún Guardia comentó que eran los malos y se van y dejan ahí a los muchachos, ellos en la desesperación se regresan a Apaseo con mi hijo y ya no llegó al hospital comunitario, ya no llegó mi hijo, ya no llegó al hospital”.

La madre cuestiona la forma de operar de la autoridad, ya que aunque no se detuvieron en el retén no debieron dispararles.

“Yo estoy muy triste porque ellos están para cuidarte, y me atacaron a mi hijo. Ellos tienen un protocolo para parar un auto, los preparan para eso y no lo hicieron, atacaron a mi hijo, aunque ellos no se detuvieron no debieron dispararles”.

La familia teme que se manipule la información en torno al caso, y anticipa que tienen videos del momento de la persecución, y que incluso en la zona se encontraron los casquillos percutidos.

“Videos donde los persiguen y los atacan (…) quiero justicia para mi hijo, era un muchacho bueno, estudiaba y trabajaba no hacía nada malo, en el toxicológico mi hijo no tienen como comprobar nada en contra de mi hijo, era bueno mi niño”, dice entre lágrimas.

Yadira explica que en la Fiscalía ya les tomaron declaración a los jóvenes que iban con Oliver, así como a quienes interpusieron la denuncia.

“A su amigo, le hicieron la entrevista y todo, yo ayer apenas sepulté a mi hijo, yo espero que el día de hoy me llamen, me digan algo”.

Explica que hasta la mañana de este lunes no ha tenido comunicación de parte de alguna autoridad.

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