Antonia Tovar, esposa del migrante José Ramos Solano, quien murió en un centro de detención en Estados Unidos, pidió justicia por su esposo en el Consulado de México en territorio estadounidense, acompañada de sus hijos.

Ramos Solano falleció el pasado 25 de marzo y se convirtió en el décimo cuarto mexicano en morir bajo custodia del ICE debido a los operativos de control migratorio. La víctima era originaria de Silao, Guanajuato.

En una conferencia de prensa realizada en el Consulado General de México en Los Ángeles, la esposa e hijos del guanajuatense solicitaron que se informe con claridad lo ocurrido, se investigue el caso y se haga justicia.

Antonia Tovar, viuda de José Ramos, tomó el micrófono y declaró entre lágrimas:

“Él no merecía morir así, era un hombre muy trabajador y muy responsable. No me ha dejado dolor solo a mí, se lo dejó a sus hijos, a su madre y a sus hermanos”.

Por su parte, su hija Gloria Ramos también habló durante la conferencia y expresó:

“Quiero justicia para mi papá y para todas las familias que han perdido a alguien, porque no es una manera de perder a una persona que uno quiere”.

La familia exige el esclarecimiento de los hechos, así como una investigación y justicia. El Gobierno de México, a través de la presidenta Claudia Sheinbaum, anunció acciones adicionales; además, el Gobierno de Guanajuato estableció comunicación con la familia para brindar acompañamiento tras el deceso del connacional.

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