Guanajuato.- La lucha contra la pobreza en Guanajuato enfrenta un obstáculo crítico: la falta de datos rigurosos que confirmen si el gasto público realmente está cambiando vidas. En una reciente mesa de trabajo legislativa, se advirtió sobre un “vacío grave” , donde no existe una conexión clara entre las acciones del gobierno con apoyos sociales y el impacto real en la reducción de la pobreza.
La propuesta de reforma a la Ley de Planeación del Estado de Guanajuato plantea usar métodos de investigación científica para analizar a fondo las causas que mantienen la pobreza. Los legisladores señalaron que las evaluaciones actuales son mayoritariamente cualitativas como encuestas de opinión o cobertura, pero carecen de parámetros cuantitativos necesarios para medir el éxito o fracaso de las políticas públicas.
El fin de la “autoevaluación”
Un punto de ruptura en el debate durante la mesa de trabajo fue el principio de independencia “quien ejecuta la política no debe ser quien la evalúa”. Bajo esta premisa, se planteó que la medición debe recaer en externos y técnicos, como el IPLANEG, para evitar que los informes se limiten a “palomear” indicadores administrativos sin entrar al fondo de la problemática social.
Ante la complejidad técnica del reto, el diputado David Martínez Mendizábal propuso formalmente llevar a cabo otra mesa de trabajo, ahora con especialistas y académicos para blindar la iniciativa con criterios científicos sólidos y armonizar las leyes locales.
“El propósito general es perfeccionar la evaluación de políticas públicas para que exista un parámetro cuantitativo y así se puede valorar mucho mejor y perfeccionar o mejorar las políticas públicas, los programas y las acciones en materia de erradicación de la pobreza”.
Buscan modelo de resultados, no de discursos
La reforma no solo busca transparencia, sino eficacia. Se cuestionó que, sin estas herramientas, el estado planifica con datos desactualizados, lo que impide atacar las carencias en tiempo real.
La conclusión de los legisladores fue: “no hay nada más caro que lo que no se conoce”. Guanajuato necesita transitar de una administración de programas sociales a un sistema de rendición de cuentas científica que garantice que cada peso invertido se traduzca en una mejora real del tejido social.
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