Guanajuato.— La diputada local Miriam Reyes Carmona abrió la posibilidad de que la aparición de bardas con su nombre en Guanajuato capital responda a una operación de guerra sucia dentro de Morena, partido en el que ha manifestado su intención de competir por la coordinación de los comités municipales.
La legisladora aseguró que no autorizó las pintas y que fue su equipo de redes sociales el que le informó de su existencia varios días después de que comenzaron a aparecer.
“Se me hace algo extraño, que pudiera ser a lo mejor una guerra sucia en mi contra porque casi fue recientemente cuando yo anuncié que eran mis intenciones [...] levantar la mano para la coordinación de los comités aquí en Guanajuato capital”, declaró.
Reyes Carmona señaló que desconoce quién financió u ordenó la propaganda. Tampoco descartó que pudiera tratarse de una acción promovida por un grupo interno o por alguna fuerza política distinta.
Los hermanos Reyes Carmona, en la disputa de 2027
La declaración ocurre en medio de las diferencias públicas que han surgido en Morena por la definición de sus futuras candidaturas municipales.
Miriam Reyes Carmona es hermana del senador Emmanuel Reyes Carmona, quien ha expresado su interés en disputar la presidencia municipal de León en 2027.
El senador, originario de Villagrán, aseguró que cambió su domicilio a León en septiembre de 2024. Sin embargo, su compañero de bancada Ricardo Sheffield Padilla ha cuestionado que reúna el tiempo de residencia necesario para competir, señalamiento que Emmanuel Reyes rechaza.
En Guanajuato capital también han surgido otras aspiraciones dentro de Morena, entre ellas las de Jesús Ramírez Garibay y el exalcalde Édgar Castro Cerrillo.
La aparición de las bardas coloca a la diputada en una controversia sobre promoción política antes del inicio formal de las campañas electorales.
Niega haber ordenado propaganda anticipada
Reyes Carmona aseguró que conoce las restricciones electorales y sostuvo que su actividad pública reciente está relacionada con la presentación de su segundo informe legislativo.
Explicó que el informe contempla la difusión de reformas aprobadas y de las acciones que ha realizado como representante popular, pero rechazó que ese ejercicio tenga como propósito promover anticipadamente una candidatura.
Al ser interrogada sobre la posibilidad de que alguna corriente de Morena estuviera detrás de las pintas, evitó hacer señalamientos personales.
“No puedo señalar, yo la verdad es que siempre me he manejado de una manera muy institucional con mis compañeras, con mis compañeros”.
Hasta ahora, la diputada no ha presentado públicamente pruebas que permitan establecer quién ordenó las bardas ni que su aparición constituya una operación de guerra sucia.
El episodio se produce cuando distintos grupos de Morena comienzan a posicionar sus aspiraciones municipales, tanto en León como en Guanajuato capital.
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