León.- La violencia en el ámbito escolar contra el personal docente, en particular contra mujeres maestras, es una problemática latente que impacta a la entidad, reconoció la secretaria de las Mujeres del Estado de Guanajuato, Itzel Balderas Hernández.

El pronunciamiento se da tras darse a conocer el caso de una maestra en San Roque, la zona rural cercana a Celaya, quien tras apercibir a uno de sus alumnos fue objeto de intimidaciones y amenazas.

Pese a la gravedad de los hechos y al temor que impide a las docentes continuar al frente de sus aulas, el caso no ha derivado en una denuncia formal ante las autoridades, una constante generada por el miedo a eventuales represalias.

Al respecto, Balderas Hernández confirmó que este fenómeno ha sido manifestado reiteradamente por profesoras de diversos niveles educativos en el estado, quienes advierten sobre la pérdida de autoridad institucional frente a los estudiantes y sus familias.

“Sí recalcar, esta es una condición de la que mucho nos han hablado las maestras de los diferentes niveles escolares; de repente ya se ha perdido la autoridad del maestro y con mucha facilidad los educandos, los estudiantes, ya sean hombres o mujeres, pues incurren en violencia de todo tipo en contra ahora de los maestros”, expuso la funcionaria estatal.

Redes de apoyo e injerencia familiar

La titular de la Secretaría de las Mujeres explicó que las agresiones en los entornos escolares con frecuencia escalan más allá de las aulas, involucrando a padres de familia o a miembros de las propias comunidades.

“No solamente es el estudiante en su condición de estudiante, sino que luego también puede pasarse esta violencia a los padres e incluso a miembros o integrantes de la comunidad con amenazas ya muy explícitas; no se sienten seguros en el plantel o dejan su vehículo estacionado y tienen temor de alguna represalia”, detalló.

Agregó que la reacción de los tutores resulta clave para contener o agravar el problema. Mientras que en algunos casos la intervención paterna frena la agresión, en muchos otros los padres desconocen o minimizan las conductas violentas de sus hijos contra el personal docente.

Protocolos de atención y llamado a la denuncia

Respecto al cauce institucional que deben seguir estas situaciones, la funcionaria precisó que la Secretaría de Educación cuenta con los protocolos primarios para abordar la violencia en el ámbito escolar y comunitario.

El procedimiento ordinario establece enterar a la dirección del plantel, escuchar a la víctima, entrevistar al estudiante y citar a los tutores.

No obstante, admitió que la falta de denuncias formales o la interrupción de los procesos suele deberse al temor de las docentes. Por ello, reiteró la disposición de la Secretaría de las Mujeres para intervenir de manera directa cuando los casos les son notificados o detectados en medios de comunicación y redes sociales.

Finalmente, hizo un llamado a las docentes que enfrentan actos de intimidación a acercarse a la dependencia a su cargo para recibir contención integral.

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