El Papa Francisco, en un hecho sin

precedentes, se arrodilló ante los dos líderes que se pelean el poder en Sudán

del Sur y besó sus zapatos.

El pontífice acudió a una reunión que se

llevó a cabo entre líderes africanos en El Vaticano.

Ante la mirada perpleja de todos, tras

saludar a los ‘enemigos’ Salva Kiir y Riek Machar, el papa se arrodilló y besó

los zapatos de ambos.

“Expreso mi sentida esperanza de que las

hostilidades cesen finalmente, y que haya una paz duradera por el bien común de

todos los ciudadanos que sueñan con comenzar a construir una nación”, declaró

el Papa.

El acto histórico llegó en una situación

política severamente complicada luego de que Sudán del Sur se independizó de

Sudán pero comenzaron una guerra civil que ha dejado ya casi medio millón de

muertos.