Los obreros que trabajaban en las obras

de remodelación de Notre Dame, fumaban en sus lugares de trabajo pese a estar

estrictamente prohibido.

Sin embargo, la empresa responsable del

andamiaje que se colocó en el templo rechaza que esto haya sido la causa del

incendio que mantendrá cerrada la iglesia durante seis años hasta que sea

completamente restaurada.

“Algunos empleados violaban la

prohibición de fumar de vez en cuando, y lo lamentamos”, informó la empresa.

Pese a ello, la Fiscalía de París ha

determinado que el incendio fue involuntario.

“Cualquier persona que haya intentado

alguna vez prender el fuego de una chimenea sabe que no pasa gran cosa cuando

se lanza una colilla sobre un tronco de roble”.

Otra falla revelada en un diario parisino

apunta a que pese a que estaba prohibido cualquier dispositivo eléctrico que

pudiera generar alguna chispa, corrían cables por todo el andamio, pero eso

había sido a petición de los clérigos de la Catedral.

Después de que sonó la primera alarma,

los bomberos tardaron en llegar al lugar 35 minutos, no 20, como se señaló en

un principio.