En Edimburgo eliminaron la carne de los comedores escolares, en hospitales y en residencias de ancianos, con el objetivo de seguir el modelo de alimentación saludable y sostenible. La iniciativa no fue bien recibida por los escoceses y algunos miembros del Parlamento  argumentaron que los alumnos de la escuela deberían tener la opción de carne para su almuerzo, ya que juega un papel crucial en una dieta equilibrada y su desarrollo físico y que solo es otro ejemplo más de una agenda política forzada a expensas de lo que realmente importa: el bienestar y la salud de sus jóvenes.[caption id="attachment_114938" align="alignnone" width="1200"]Edimburgo prohíbe carne Aseguran que las dietas ricas en proteínas de origen vegetal y bajas en carne y productos lácteos reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.[/caption]El informe fue presentado a mediados de enero al Comité de Política y Sostenibilidad, en el que se reconoce que las dietas ricas en proteínas de origen vegetal y bajas en carne y productos lácteos reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y que, como resultado, el cambio en el consumo hacia dietas basadas en plantas tiene un gran potencial de mitigación. Es la primera ciudad europea en firmar el Plant-Based Treaty, el cual tiene como objetivo detener la degradación generalizada de los ecosistemas críticos causada por la agricultura animal, promover un cambio hacia dietas basadas en plantas más saludables y sostenibles y revertir activamente el daño causado a las funciones planetarias, los servicios de los ecosistemas y la biodiversidad. /r