Washington.- Donald Trump volvió a generar polémica tras trascender que mandó colocar placas con mensajes ofensivos y burlas debajo de los retratos de varios expresidentes de Estados Unidos exhibidos en la Casa Blanca. Las inscripciones, colocadas de manera diferenciada según el partido político de los exmandatarios, han sido interpretadas como un gesto de confrontación y revancha política.
En el caso del retrato de Joe Biden, la placa lo califica como “dormilón” y lo señala como “el peor presidente en la historia de Estados Unidos”. Además, la imagen incluye una máquina de firma automática, en alusión a la narrativa impulsada por Trump, quien ha afirmado que su antecesor no estaba consciente de los documentos que firmaba durante su mandato.

El retrato de Barack Obama también fue intervenido con una inscripción que hace referencia a su nombre completo, “Barack Hussein Obama”, y lo describe como “una de las figuras políticas más divisivas de la historia” del país. El mensaje ha sido considerado por críticos como un intento deliberado de desacreditar su legado presidencial.
En contraste, la placa colocada bajo el retrato de Bill Clinton reconoce una gestión económica “excelente”, aunque no omite mencionar los escándalos que marcaron su presidencia y recuerda que su esposa, Hillary Clinton, perdió las elecciones presidenciales de 2016 frente al propio Trump.

Mientras tanto, el retrato del actual mandatario no presenta críticas, sino únicamente elogios, lo que ha desatado cuestionamientos sobre el uso político de un espacio históricamente destinado a honrar de manera institucional a los expresidentes de Estados Unidos.
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