Lima.- El nuevo presidente interino de Perú, José María Balcázar, asumió el cargo en medio de severas críticas provenientes de distintos sectores políticos y sociales, debido a su postura pasada a favor del matrimonio infantil y a un historial de acusaciones e investigaciones por presuntos ilícitos.
El abogado, de 83 años, se convirtió en la persona de mayor edad en asumir la jefatura del Estado peruano. Ingresó al Congreso en 2021 por Perú Libre, agrupación política con la que llegó al poder el expresidente Pedro Castillo, destituido en 2022 tras un fallido intento de disolver el Congreso.
Entre los antecedentes más señalados figura su expulsión del Colegio de Abogados de Lambayeque, que lo acusó de presunta apropiación de fondos cuando se desempeñó como decano. La institución sostuvo que no cumplía con los estándares éticos requeridos y pidió al Congreso no respaldar su candidatura. Balcázar rechazó los señalamientos y aseguró que durante su gestión se respetó la normativa.

Asimismo, cuando integró la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República, el entonces Consejo Nacional de la Magistratura resolvió en 2011 no renovarle la confianza en el cargo, tras detectar “graves deficiencias” en su desempeño.
Más recientemente, en abril de 2025, el Ministerio Público lo denunció como presunto responsable del delito de cohecho, en una investigación relacionada con un supuesto intercambio de favores para archivar una denuncia cuando formaba parte de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso.
En declaraciones públicas, Balcázar ha negado las acusaciones y sostiene que no ha intervenido de manera irregular en ningún proceso. Mientras tanto, su llegada a la presidencia interina ha reavivado el debate político en Perú sobre los estándares éticos y la idoneidad de sus autoridades.
TE PUEDE INTERESAR:
/ HP
