En el centro DIF de Santa Cecilia antes se enseñaba a

maquillar; hoy se enseña a los niños a hacer cambios profundos en su vida

“cambiando hábitos y reconstruyendo los valores en esta zona que, es

conflictiva, peligrosa y con altos problemas sociales”.

Ma. Esther Ávila Mujica es la coordinadora del ahora llamado

Club DIF León en la zona de Rivera de la Presa, uno de los polígonos de

atención prioritaria y donde se requiere la reconstrucción el tejido social,

“esa es la tarea fundamental de quienes trabajamos aquí”.

Desde afuera parece una escuela privada con patios amplios,

con paredes pintadas con motivos alegres. Un área de juegos, salones limpios y

un comedor. Pero adentro se vive la inclusión “este es un espacio para todos

los niños que quieran venir”.

Bueno, en realidad hay 50 espacios para la mañana y 50 para

la tarde a fin de poder dar una atención integral.

“Este es uno de los programas que inició el municipio y no

solo es para el apoyo a madres trabajadoras, es una oportunidad que se le está

brindando a la sociedad y una gran responsabilidad para nosotros el trabajar

con una nueva generación de niñas y niños que tendrán una aspiración para el

futuro”.

Mariana llega con su mamá que trabaja por la tarde. Acaba de

salir de la escuela y quiere ir a jugar. En el Club DIF cuentan con un

nutriólogo que vigila los alimentos de los menores. No hay bebidas con azúcar

ni tampoco colaciones industrializadas. En las cuatro horas que permanece en

este lugar le gustan las frutas que se le sirven como postre. Su mamá trabaja

en un negocio y ha tenido que dejarla sola.

“Estoy sola y tengo que trabajar. Sí había veces que la dejaba solita hasta que yo regresaba de trabajar. Sí me daba mucho pendiente dejarla por todo lo que se ha escuchado, pero también hay que trabajar para comer. Ya cuando está aquí, trabajo tranquila y con más ganas porque se que está en un lugar seguro y donde la cuidan”.

EDUCANDO PARA LA VIDA

“Hemos visto con mucha satisfacción que hay niños que tienen

ya otra visión para la vida. Han llegado niños muy lastimados no solo física

sino, emocionalmente. Hemos tenido niños que se han fracturado por intentar

salir de su casa, otros que ya han sufrido abusos de sus familiares y otros más

que, no tiene interés de seguir viviendo.

“Hablamos de niños que no tienen ni 10 años pero ya tienen

una vida muy pesada que, aquí entre todas las que trabajamos, buscamos darles

un nuevo panorama con valores como la solidaridad, el cariño y comprensión”

dice la coordinadora Ávila Mujica.

En este centro de Santa Cecilia -próximamente se abrirá el

de Vista Hermosa- se ofrecen clases de Tae Kwon Do, manualidades, pintura,

inglés pero sobre todo “de hábitos saludables que es una verdadera educación

para la vida”.

La coordinadora de esta estancia considera que lo más

importante que hay en este lugar es “que los niños aprenden a ser solidarios en

un entorno que es muy difícil” y, para ello, “los recibimos con mucha atención,

mucho amor y mucha comprensión, queremos que ellos vean que hay un futuro

diferente y que puede ser de ellos”.

María del Refugio López deja a sus nietos por cuatro horas

todas las tardes en esta estancia y “desde que vienen están muy contentos. Mi

hija me los deja en la casa porque ella se va a ir a trabajar, yo los cuido en

las tardes pero la verdad es que los pongo a hacer su tarea y luego a ver la

tele, aquí vienen, aprenden, hacen su tarea y se desarrollan todavía más”.

La hija de María del Refugio es el sostén de ese hogar

monoparental y “cuando traigo a mis nietos a este lugar, ellos la verdad son

felices. Llegan a la casa con más animo y le ayudan a su mamá si tiene

problemas. Han aprendido a resolver muchas cosas y eso les ayudará para que

sean buenas personas. Es educación para la vida”.

En esta estancia, donde se reciben niñas y niños de los 8 a

los 12 años, se les prepara para la vida. Se les brinda alimentación y se les

apoyan con buenos hábitos de higiene. Este es un segundo paso de las estancias

infantiles pues, acá ya inicia un proceso formativo y se le da continuidad al

primer contacto social. Este proyecto, tiene el propósito de ayudar a tener un

León cada vez mejor.

PARA SABER MÁS

Estas estancias infantiles estarán dirigidas a:

  • Niñas y niños de entre 8 y 12 años que estén

    inscritos en el ciclo escolar vigente
  • A madres y padres trabajadores que por sus

    jornadas no puedan atender  a sus hijos

    en edad escolar en el rango establecido.
  • A quienes cuenten con algún familiar directo con

    alguna discapacidad
  • A niñas y niños que vivan en el polígono cercano

    a la estancia Club DIF