“Cuando suena la chicharra lo único que tenemos en la

mente es que alguien nos necesita. Es un choque de adrenalina, responsabilidad

y compromiso con la sociedad” dice Francisco Ramírez Bernal, un bombero con 13

años de servicio que, sin embargo, “no he perdido la capacidad de asombro ni la

sensibilidad, cuando eso se pierde, el ser humano está perdido”.

El Capitán Ramírez, como le dicen en la estación

Bomberos-Nueve, busca tener todo en orden porque “el tiempo es un lujo que no

tenemos cuando hay una emergencia”.

Para atender a León, una ciudad con 1.5 millones de

habitantes, hay 229 elementos del Cuerpo de Bomberos. Están divididos en nueve

estaciones de servicio.

Por cierto, la novena estación de servicio es totalmente

nueva. Fue una inversión de 18 millones 228 mil 588 pesos en un predio de 2 mil

565 metros cuadrados y está ubicada en el fraccionamiento industrial Santa

Crocce y es la primera estación metropolitana de bomberos.

Su labor estará concentrada en atender a más de 27 mil

habitantes en 47 colonias de León, San Francisco del Rincón, Purísima del

Rincón, Manuel Doblado, Cuerámaro y Silao. Es un trabajo que se antoja titánico

pero “que lo hacemos con mucho corazón”.

“Es un gran trabajo que comienza a ser gratificado”. De

hecho, “en esta administración inició ya como una constante el respetar las

prestaciones a los bomberos quienes tienen salarios que inician con una base de

12 mil pesos y, estamos buscando cómo seguir agradeciendo a los bomberos lo

mucho que dan a la comunidad” comentó el presidente del Patronato de Bomberos

de León, Sabino Rodríguez Rendón.

UNA RELACIÓN QUE CRECE CON LA CIUDAD

Según el dato que ofrece el presidente del Patronato de

Bomberos de León, Sabino Rodríguez Rendón, la historia de este cuerpo de

salvamento inició en 1889 con un grupo de personas que llegaron de Veracruz.

Pero no fue sino en 1930 cuando, Rodolfo Torres, formalizó

el primer Patronato de Bomberos para dar seguimiento al cuerpo de salvamento

que había pasado ya por grandes desastres y conflictos bélicos en la ciudad.

A partir de ese momento, se ha dado una profesionalización

en los elementos que lleva a que la ciudad sea ejemplo nacional y continental

de las actividades que se realizan.

Por ejemplo, León es la primera ciudad en realizar un

traslado amigable y sustentable a los enjambres de abejas. No se trata de

matarlas, se trata de llevarlas a otros lugares donde, los apicultores, nos

digan que pueden sobrevivir. “En eso somos pioneros porque no matamos a las

abejas sino, las hacemos cohabitar con nuestro medio ambiente” dice.

Otro tema es la concientización pues “nuestra ciudad ha

crecido mucho y en un momento tuvo situaciones de riesgo por la industria

química. Hoy somos pioneros en concientizar a la ciudadanía, en trabajar con

los empresarios y en generar planes y rutas de protección civil que, con otras

corporaciones, hemos avanzado en mejorar la cultura de la prevención”.

BOMBEROS, PREPARADOS Y CON EXPERIENCIA

Atrás quedó el bombero improvisado que era soportado solo

con su fuerza física y valor. Hoy el cuerpo de bomberos de León se ha

capacitado y especializado en diferentes temas.

Un ejemplo de ello es Jorge Antonio González Mares, quien se

unió al cuerpo de bomberos hace 13 años y al paso del tiempo, ha logrado pasar

de ser operador de la unidad paramédica al área prehospitalaria “yo me

especialicé como Técnico en Atenciones Médicas Prehospitalarias” dice gallardo

él.

Y tiene razón en sentirse orgulloso pues, desde la primera

vez que ingresó al cuerpo de bomberos a la fecha, tiene más de una decena de

asistencias en partos con buenos resultados “hemos logrado que los niños y sus

mamás que apoyamos a lo largo de este tiempo, hayan estado bien”.

Jorge Antonio forma parte del Escuadrón de Atenciones

Prehospitalarias y, aunque ellos tienen más cerca la muestra de lo frágil que

es la vida, no se siente parte de una élite “somos todos bomberos, cada uno de

nosotros tiene una función específica y, aunque la ciudadanía no lo sepa, todos

estamos capacitados para una tarea: salvar vidas, proteger a la comunidad y

arriesgar nuestra vida, cuando está en riesgo la de otros”.

Esa profesionalización, ha llevado a que varios municipios

de Guanajuato volteen a León. Buzos, especialistas en incendios químicos, en

fugas de gas, en rescate urbano, en desastres y, ahora en situaciones de

conflictos armados, trabajan en el cuerpo de bomberos de León donde se han

salvado miles de vidas.

“Nosotros no podemos decir cuántas vidas o qué es lo que

hemos salvado, para nosotros cada que suena la chicharra es un volver a

empezar, es esa carga de adrenalina que nos hace tener en el objetivo la vida

de los demás o el patrimonio de la gente. Cuando terminamos la labor, tenemos

que despejarnos y estar listos, para volver a empezar.

“La verdad es que, si yo tengo el privilegio de trabajar en

lo que yo siempre quise de niño, ser bombero. Si hoy tuviera que decidir por

alguna profesión, decidiría ser bombero porque, la satisfacción más grande que

tengo, es servir a la comunidad” dice el capitán Francisco Ramírez.

Al término del día, otro servicio. La chicharra suena y en menos de dos minutos el camión, abastecido, sale a la espera de llegar con bien y volver con sus familias.

LOS DATOS:

León cuenta con 229 bomberos altamente especializados

Tiene 9 estaciones de bomberos, una de ellas

metropolitana

La estación Metropolitana de Bomberos

Son responsables del Centro Regulatorio de Urgencias

Médicas

Nuevas instalaciones cuentan con: dormitorios, comedor,

área de descanso, gimnasio y canchas