Guanajuato.- Durante la mesa de diálogo entre Alejandro Rocha Pedraza y Miguel Ángel Zacarías, ambos analizaron el creciente conflicto político entre la gobernadora de Guanajuato y la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, a raíz del mensaje difundido por Libia Dennise García Muñoz Ledo en redes sociales, en el cual llamó a “dejar de lado egoísmos y proyectos personales”.
Zacarías consideró que este mensaje —grabado, editado y no emitido en una respuesta espontánea— representa un punto de inflexión al dirigirse de manera clara, aunque sin mencionarla, hacia la alcaldesa. Afirmó que por primera vez la gobernadora utiliza un video institucional para mandar un mensaje interno al panismo, lo que evidencia que la tensión ya escaló más allá de los canales habituales.
Rocha y Zacarías coincidieron en que la llamada “rebeldía” de Alejandra Gutiérrez ha dominado la escena política desde hace meses y se ha intensificado recientemente, al grado de que dos regidores acudieron directamente con la gobernadora para comunicarle su postura, un gesto que Miguel describió como una especie de “cuadrarse”.
El periodista recordó que en el pasado, cuando surgían conflictos internos, existían liderazgos más sólidos y un tipo de operación política que terminaba destrabando las tensiones. Pero hoy —dijo— los dos liderazgos enfrentados son femeninos, un elemento que algunos panistas han mencionado como una hipótesis en la falta de acuerdos, aunque él matizó que también existen conflictos masculinos igual de enconados.
En cuanto al estilo político, Rocha señaló que a diferencia del liderazgo “monolítico” que caracterizó a Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, la gobernadora busca ejercer un liderazgo moral o “soft”, basado en discursos conciliadores. Sin embargo, el mensaje reciente rompe con esa línea y confirma que la tensión “ya se elevó”.
Sobre la posición de la alcaldesa, Zacarías mencionó que al interior del PAN se dice que Gutiérrez “se siente sola”, recordando episodios como la crítica por el proyecto del metro o el caso de los árboles del Malecón, donde —según esa narrativa— no habría recibido respaldo. En ese relato, la alcaldesa insiste en que ganó “dos a uno” en León y aun así ha sido dejada a su suerte.
Ambos analistas coincidieron en que la situación llegó a un punto en el que la “liga” está estirada al máximo. Para Zacarías, la ruta de escape de la alcaldesa —que incluyó una gira a Ciudad de México y la expectativa de un anuncio mayor— fue mal diseñada, porque la narrativa de “me voy o me quedo” llegó demasiado lejos para ahora revertirse sin costo político.
La conversación cerró con la expectativa de que las definiciones internas del PAN —y los cambios a sus estatutos— determinarán el rumbo final de un conflicto que, según ambos analistas, ya sobrepasó el umbral de las cortesías y se acerca a un rompimiento formal.

